Economía

Tres malas prácticas con la tarjeta de crédito que cuestan dinero

Un manejo inadecuado, que no toma en cuenta los recargos por atrasos en pagos o avances de efectivo, puede hacer que termine pagando más por sus deudas.

La tarjeta de crédito pude ser una buena herramienta para pagar a plazos cuando no se tiene el suficiente dinero de contado; e incluso puede ayudar a financiar gastos imprevistos sin tener que pasar por toda la tramitología de un préstamo tradicional.

Sin embargo, malas prácticas como no saber la fecha de corte del estado de cuenta; y la fecha límite de pago, pueden hacer que la deuda por pagar aumente, en promedio, entre 15% y 30%.

Actualmente, el crédito a través de tarjeta tiene una tasa de interés del 15,94%, pero puede sobrepasar el 20% con todos los recargos cuando se incurre en mora.

Roberto Rojas, economista e investigador de temas sobre finanzas personales, explicó que, de un total de 2,6 millones de tarjetahabientes, alrededor del 45% no tiene conocimiento de temas básicos como interés de mora o los costos adicionales por hacer avances de efectivo.

«Cada año, por mal manejo de las tarjetas de crédito, alrededor de 380.000 ecuatorianos se enredan en un bola de nieve de deudas que se terminan pagando por un valor mucho mayor que el inicial», puntualizó.

Atrasarse en el pago tiene dos recargos

Si su fecha máxima de pago es el 15 de cada mes, pero no desembolsa la cuota completa, desde el día sigue le empiezan a cobrar recargos por dos días. En primer lugar, la gestión de cobranza se activa de inmediato.

Los valores son fijos y dependen del monto adeudado. Así, por ejemplo, si el monto es menor a $100, como cliente en mora pagará $ 6,38 por un retraso de entre uno y 30 días.

Si se debe más de $ 1.000 por un periodo mayor de 90 días, el pago por gestión de cobranza extrajudicial automáticamente de $ 43,99. A estos cobros hay que sumar el 12% de IVA.

Por otro lado, también hay que tomar en cuenta el interés por mora. Si debía pagar $380 hasta una fecha determinada, pero canceló solo $300, desde el primer día el banco o cooperativa le cobrará un interés adicional no solo sobre los $80 pendientes, sino sobre el total de la cuota que tenía que desembolsar.

Cuando hay de uno a 15 días de retraso, la tasa de mora es del 5 % sobre la tasa vigente para la operación (15,94%). Al sobrepasar los 60 días, se cobra el 10%.

Andrea López, asesora en temas de finanzas personales, comentó que buena parte de los ecuatorianos con tarjeta de crédito ni siquiera sabe que 15 días después de la fecha de corte de su estado de cuenta se establece el límite máximo de pago de su cuota mensual.

Los avances de efectivo cuesta, en promedio, 60% más

En muchas ocasiones, ante la falta de dinero en las cuentas, y las demoras para acceder a un crédito de consumo, los usuarios acceden a los llamados avances de efectivo. Esos avances son una especie de préstamo inmediato, pero que cuesta hasta 60% más. Es decir, si se sacan $100, con los recargos y la tasa de interés, al final del plazo se puede terminar pagando, en promedio, más de $160.

Solo al momento de hacer la transacción, y recibir el dinero, el banco o cooperativa le cobra entre $7 y más de $20, dependiendo del monto del avance. Entre más plazo se establezca para pagar, mayor será el valor que se terminará desembolsando por lo que esta opción solo es recomendable en caso de gastos de emergencia.

«Ir al cajero y poder sacar dinero en efectivo de forma inmediata, con cargo a la tarjeta de crédito, puede crear la percepción de que son recursos de bolsillo o incluso ingresos extra. Hay personas que entran en un círculo vicioso en donde nuevos avances cubre avances anteriores. Hay casos en donde, por ejemplo, $2.000 sacados por esa vía, terminan pagándose por más de $2.600 en 12 meses», puntualizó.

El costo de oportunidad de pagar a un plazo muy largo

Antes de hacer una compra a plazos, se debe hacer un análisis de cuánto dinero realmente tiene disponible cada mes para para deudas de consumo. Este conocimiento le permitirá establecer cuál es la cuota máxima que puede desembolsar sin perjudicar otros pagos importantes como vivienda, educación, salud, educación, entre otras.

Aunque suene contra intuitivo, se debe buscar el menor plazo posible de pago porque de lo contario se terminará un valor mucho mayor que el original. Así, si se difiere a 3 meses, la tasa de interés proporcional que se paga es del 2,69%; pero si es a 6 meses, esa tasa proporcional es del 8,91%. En el caso de un plazo de 12 meses o más, se termina pagando un interés cercano al 18%, lo que representa un nivel mayor a la tasa general para un crédito de consumo (15,94%). (JS)

 

 

 Diario La Hora