Economía

Transporte y alimentos, lo que más subió de precio en 2021

La reducción al subsidio a los combustibles, la recuperación de la economía y el aumento de precios a nivel internacional incidieron para que inflación anual del Ecuador cerrara el año pasado en 1,94%. La tendencia inflacionaria fue similar en los últimos seis meses del año pasado.

De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la semana pasada, de las 12 divisiones de consumo que se toman en cuenta para medir la inflación en el país, las categorías que más incidieron en inflación fueron el transporte, los alimentos y bebidas no alcohólicas, y la educación.

Respecto al rubro del transporte, lo que influyó fue la reducción del subsidio a los combustibles registrados hasta octubre del 2021, que permitió el alza progresiva de los precios del diésel y las gasolinas extra y ecopaís.

Estos dos productos son parte de la canasta del IPC. En 2021 el diésel subió de USD 1,33 a USD 1,69 el galón. Por su parte, la gasolina extra tuvo un incremento del 42%, al pasar de USD 1,76 a 2,50 el galón.

José Hidalgo, presidente de Cordes, señaló que la subida de derivados fue el principal factor en el repunte de la inflación del país, pero esto no quiere decir que haya influido en la subida de precios de otros productos de la canasta.

Hay que tomar en cuenta que en octubre, el presidente Guillermo Lasso decidió congelar el precio de los combustibles.

En la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas los productos que más subieron en 2021 fueron las harinas y los aceites vegetales. Por otro lado, los precios que más bajaron fueron las prendas de vestir y calzado, las comunicaciones y la recreación y cultura.

Para Hidalgo, el aumento de precios en estos alimentos tiene relación con el repunte inflacionario que hay en otros países, que en gran medida responde al aumento de la energía, especialmente de los combustibles, como consecuencia del aumento de los precios de petróleo.

Por ejemplo, el alza en los precios de productos como la harina y los aceites vegetales. El trigo subió de precio a nivel internacional y eso incidió en el incremento de precios de la harina de trigo y del pan en nuestro país, dijo Hidalgo.

Lo mismo sucedió con el incremento de los aceites y mantecas vegetales, que registraron una escalada de precios a nivel internacional. La tonelada de palma africana, materia prima de estos productos, tuvo un incremento de más del 100% a nivel internacional.

En cuanto a las categorías que más incidieron en la inflación mensual de diciembre con respecto a noviembre fueron bienes y servicios; alimentos y bebidas no alcohólicas, y alojamiento.

Los productos que más subieron de precios en diciembre fueron el protector solar, desodorante, cremas para la piel y champú, en la categoría de bienes y servicios.

En la categoría alimentos, el producto que más incremento tuvo en diciembre fue la naranja, esta fruta tuvo un alza del 8,94%, le siguieron el queso fresco, la papa y los aceites vegetales.

En la categoría de alojamiento, el agua, la pintura, el servicio de reparación de viviendas y el alquiler de departamentos fueron los más incrementos de precios tuvieron.

Para una economía dolarizada como la ecuatoriana, los números positivos de la inflación del año pasado reflejan una reactivación paulatina de la economía, el plan de vacunación y la consecuente normalización de algunas actividades que permitieron que la compra o el consumo de los hogares se vaya recuperando.

“Si bien el mercado laboral no se ha recuperado del todo, frente a los niveles prepandemia, sí muestra una recuperación de lo que fue 2020. Aumenta el empleo adecuado, aumentan los ingresos y por lo tanto también aumenta en cierta medida el consumo”, dijo Hidalgo.

Según datos del Banco Central del Ecuador (BCE), en el acumulado de los primeros tres trimestres del 2021, el consumo de los hogares creció 9% respecto a igual período del 2020.

La medición interanual de la inflación permite comparar períodos similares, lo que da una idea más clara de la situación económica del país. Por ejemplo, en diciembre de 2020, la inflación anual se ubicó en -0,93%, este fue uno de los efectos de los primeros meses de la pandemia cuando se registraron cierres y confinamientos obligatorios en el país, además de una fuerte contracción económica.

 

 

El Comercio