Economía

Transnacional presiona a Perú para represión a protesta social

Veladas amenazas de la transnacional Southern Copper Corporation introdujeron hoy un nuevo ingrediente a la crisis generada por su proyecto minero Tía María, bloqueado por una protesta social.

El titular de Southern, Óscar Gonzales, anunció que estudia medidas legales contra instancias gubernamentales, por la suspensión de la licencia de construcción de Tía María, a raíz de impugnaciones del autoridades regionales y dirigentes sociales.

Demandó en forma tácita que el Gobierno reprima la protesta, al criticar la ausencia de ‘acciones contra las gentes que están cometiendo actos que están en contra de la Ley’.

Mientras tanto, el presidente Martín Vizcarra aseguró ayer que no impondrá acciones ‘a sangre y fuego’, ante otras presiones empresariales, que le exigen desbloquear las carreteras cerradas por las protesta, y ratificó su política de diálogo y búsqueda de consensos.

Gonzales, empresario mexicano, dijo también que insistirá en llevar adelante Tía María, pese a que el Gobierno suspendió la licencia de construcción del proyecto -cuyo otorgamiento detonó el mes pasado la protesta, por riesgo de contaminación- por un plazo de hasta 120 días, con posibilidades de cancelación.

‘Estamos analizando la posibilidad (de una acción) legal contra el Consejo de Minería y con quien haya tenido que ver en esta suspensión’, dijo el mayor ejecutivo de Southern.

Anunció medidas legales contra el gobernador de Arequipa, Elmer Cáceres, por acciones contra su empresa, como la anulación de la compra de terrenos públicos para el proyecto Tía María.

El empresario extranjero dijo que insistirá en el proyecto rechazado desde hace 10 años con protestas que fueron reprimidas dos veces, con un saldo de seis muertos, lo que el presidente Vizcarra asegura que no se repetirá.

Sobre las denuncias del movimiento de protesta de que Tía María arruinará la próspera agricultura de su entorno, Gonzales solo alegó que su empresa explota las minas de cobre de Toquepala y Cuajone -al sur de Arequipa- desde hace 70 y 40 años, respectivamente, y no ha causado contaminación.

Sin embargo, instancias no gubernamentales señalan lo contrario y cuestionan a Southern al atribuirle una trayectoria de depredación de medio ambiente y otras incorrecciones, tanto en Perú como en México y otros países.

En el conflicto de Tía María, Southern cuenta con el apoyo de la mayoría parlamentaria neoliberal, medios de prensa de línea similar y sectores empresariales, mientras las bancadas legislativas de izquierda plantean que el proyecto sea descartado por su inviabilidad social y ambiental.

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PRENSA LATINA