Opinión

TORMENTA PERFECTA

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Planificar y buscar soluciones es siempre una tarea difícil pero no imposible, hacerlo implica aciertos y errores, sacrificios, costos políticos, reclamos, protestas, resignación, pero lo más importante es que hay que tomar decisiones y actuar, porqué dejar de hacer lo que se tiene que hacer y no hacer nada, es el peor camino y el más grave daño, que nos pueden conducir y causar, los imbéciles, los traidores y los corruptos.

Por demás hemos escuchado, que vivimos una grave crisis en el peor entorno creado por la pandemia del covid19, y a pesar que se escuchan bonitas palabras, como toda crisis genera oportunidades, estabilizar la economía y preparar el presupuesto financiado para el próximo ejercicio fiscal, será una obra casi mágica y de verdaderos genios de la economía y las finanzas, cuando desde el llano, aumentan las voces de los agitadores, exigiendo aumentos salariales, eliminación de toda reforma que huela a pérdida de privilegios y prebendas, exploración y explotación de nuevos territorios para minas y petróleo, prohibición de controles internos, rechazo al regreso de ayuda internacional para combatir el narcotráfico, etcétera.

Al menos los próximos 4 meses con los desembolsos del FMI, tenemos financiados los pagos de sueldos y otros gastos, pero presentar un presupuesto para el 2022, con un déficit de 8 a 10 mil millones, como fue la irresponsable gestión de los antecesores, resulta un costo demasiado alto y una barrera muy difícil de superar, aunque el Presidente Lasso indique que le gusta poner siempre la vara muy alto, como un desafío personal, frente a esto, esperemos que la Asamblea Nacional y las otras funciones del Estado, arrimen el hombro, caso contrario tendremos verdaderos escenarios de conflictos y enfrentamientos, que tendrán inevitablemente como consecuencia, el aumento del riesgo país, y ya ustedes pueden imaginar otras consecuencias.

De manera qué, desde ya el presidente Lasso debería anunciar, que entramos a una tormenta perfecta de problemas y decisiones duras, y que solo el sacrificio, trabajo denodado y lo más importante con VOLUNTAD NACIONAL, es posible salir de esta tormenta.

Dejemos a un lado los cálculos electoreros, que inevitablemente tendremos el próximo año, y rogar porque Dios ilumine a nuestro país, para que, con el menor costo y sacrificio, salgamos de esta patética situación, es la oración que, por el país, todos deberíamos pedir todos los días.

Semper Fi.