Opinión

TOPAZE, UN RECORD IMPOSIBLE DE SUPERAR

Silvio Devoto Passano

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Por las calles del recuerdo

Don Enrique Guzmán Aspiazu, uno de los hombres que le dio vida al antiguo Jockey Club  aportando tiempo, dinero y persona, vivió siempre preocupado por tener en su cuadra buenos caballos y en más de una ocasión hizo cabeza para importar purasangres de Argentina y Chile, principalmente, ejemplares que dieran lustre a las carteleras dominicales, matizadas ellas por una masiva asistencia que tenía en el turf, su gran pasión.

Por extraña coincidencia, en los años veinte trajeron a Ecuador, entre otros, a dos hijos del excelso ALTANERO II, ALONE, de su propiedad, y ARROL propiedad de otro hombre que le dio vida al Jockey Club don Juan X. Aguirre Oramas propietario del stud “Chantilly” después heredado por sus hijos y sus colores vistieron grandes equinos en los hipódromos Santa Cecilia, Costa Azul, Carlos Aguirre Avilés y Buijo en Guayaquil, hipódromo La Carolina de Quito, hipódromo Monterrico de Lima e hipódromo Presidente Remón en Panamá. Ambos equinos fueron actores de épicas batallas que enloquecieron a la afición, dividida en sus preferencias y con un sólido y único vencedor, el Turf porteño.

Años después, finalizando  la década de los treinta, en el reconstruido Jockey Club  que lucía sus nuevas tribunas de cemento, tras el brutal incendio, para mucho producido por algún hípico resentido, vinieron a Ecuador dos propios hermanos, hijos de Maidstone y Tatiana, de nombres TOPAZE y TOLE TOLE, que de igual manera al caso de Alone y Arrol pertenecían a los señores Enrique Guzmán Aspiazu y Juan X. Aguirre Oramas respectivamente, habiendo sido el  segundo de los nombrados el mejor caballo que tuvo Don Juan.

En un grupo de grandes caballos, de la talla de UBERRIMO,  SANTURRON, RICO MORO,  ROYALET, CHATEAU LAROSSE y TINCA, los mejores, destacaron en la temporada 1937, año de mi nacimiento,  los propios hermanos antes señalados, TOPAZE, con  once victorias y TOLE TOLE con ocho primeros lugares.

La temporada en mención sobresalió con una asistencia récord, semana a semana, destacando  las jornadas en que activaban estos dos grandes campeones que hicieron historia en el  viejo hipódromo donde luce hoy orondo el Centro Cívico, actual parque Forestal.

Era difícil correr contra ellos, especialmente contra el primero, tanto que, al momento de abrirse las inscripciones para el Clásico “Presidente de la República” tan solo se anotaron dos caballos, TOPAZE y UBERRIMO, mulato hijo de Lunático propiedad del  famoso  Carlos Gardel  y Mi Nena, siendo entrenado por Segundo Luque.

TOPAZE,  corría para el stud “Jardy”, propiedad de don Enrique Guzmán Aspiazu, y UBERRIMO defendía los colores de la cuadra “Ecuador” cuyos propietarios eran el Dr. Isaías Medina y el señor Carlos J. Febres Cordero Molina.

El tiro asignado fue 2.200 metros,  en la Tabla de Handicap los separaban muchos puntos y el Comisionado de Carreras planteó los pesos de manera inusual en cualquier hipódromo del mundo, TOPAZE cargaba nada menos 71 kilos teniendo en su silla al chileno Sebastián Galaz, su habitual conductor, y UBERRIMO corría con 54 kilos, también con monta chilena de Daniel Solís.

Tras intensa lucha, cabeza a cabeza, de principio a fin,  con un público enfervorizado que  se arrimó a las barandas interiores y cientos de aficionados en el interior de la pista,  disfrutando y vivando a sus preferidos, brillando la conducción de los dos grandes látigos, finalmente el duelo tuvo como vencedor al extraordinario TOPAZE que en los saltos finales logró poner  ¾ de cuerpos sobre el valiente Ubérrimo.

Menos de un cuerpo separó al enorme campeón TOPAZE del pujante Ubérrimo que se atrevió a desafiarlo en base a los diez y siete kilos que recibía en el peso.

No contaron los kilos, la clase del gran TOPAZE salió a relucir y el comensal del “Jardy” se hizo acreedor al importante Trofeo  “Presidente de la República” y a una bolsa que ascendía a cuatrocientos sucres, muy buena para la época.

COMENTARIO DE ESA EPOCA DE LA REVISTA EL TURF

Con el extraordinario peso de 71 kilos, TOPAZE rindió la más extraordinaria de sus performances en nuestra pista, imponiéndose en los 2.200 metros del Clásico “Presidente de la República”, que se disputó el domingo pasado.

Con la demostración que hizo el pupilo del “Jardy” confirmó su enorme superioridad y se consagró definitivamente como el CRACK de la temporada actual.

Pocas carreras le quedan por delante debido a la superioridad de que hablamos arriba, ganándose merecidamente un descanso a base de los SIETE MIL SUCRES que forman su haber del presente año.

VEINTE AÑOS DESPUES EN EL “SANTA CECILIA”

Tuvo lugar una carrera con handicap parecido, en 1.900 metros midieron fuerzas el sobresaliente  PETER FLOWER, el mejor caballo que vi correr en hipódromos nacionales, concediendo igual ventaja pero a pesos menores, 65 por 48, finalmente fueron 50 por el recargo de los jinetes, ante Excelance, Serpentín y Attaché.

El campeón lo entregó todo en la pista, pero la falta de un tren de carrera que opusiera alguna lucha al puntero Excelance guiado por Eduardo Luque que aprovechó la mala partida de Attaché, hizo que PETER FLOWER perdiera por dos cuerpos en la buena marca de 1.55.1.

Tan solo el gran TOPAZE pudo entregar tantas ventajas y salir airoso en pistas ecuatorianas, Lo suyo fue un RECORD IMPOSIBLE DE SUPERAR.

NOTA: Y pensar que nuestros propietarios y preparadores elevan al cielo su voz de protesta cuando el Handicaper “le quiere asignar” sesenta kilos (dicen que van a matar al pobre caballito).

Siempre es bueno aprender de otras hípicas ¿por qué no aprender de la nuestra? … que SI TIENE HISTORIA

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