Tecnociencia

Todos los ordenadores de hace decenas de años son de color beige. Las razones son todavía hoy un misterio

Hay un color íntimamente unido a los PCs de los ochenta y los noventa. No sabemos muy bien por qué

Qué feos y aburridos eran los PC. Y qué beige eran. Salvo algunas excepciones —IBM usaba colores grises—, el mundo de la informática estaba dominado por diseños funcionales y en los que la idea que transmitían estos equipos era, básicamente, que servían para trabajar.

Con algunos casos excepcionales —como aquellos iMac G3 de 1998 con colores translúcidos, o el elegante negro de los legendarios ThinkPad— los fabricantes no se complicaban la vida.

Los diseños de los PCs convencionales empezaron a animarse con el comienzo del nuevo milenio, y desde hace más o menos una década hemos vivido una explosión de formatos y colores que por fin han hecho que nuestro PC sea algo que apetezca enseñar en lugar de esconder.

Pero de todas las decisiones de diseño que tomaron los fabricantes en aquellas primeras dos décadas, hay una especialmente llamativa: la de por qué casi todos ellos adoptaban un color beige. La respuesta sigue siendo un misterio hoy en día, pero son varias las teorías que tratan de explicar esta decisión de diseño que marcó las primeras décadas de existencia del PC.

Alemania no quería PCs chillones

Una de las más interesantes es la que menciona cómo Alemania quizás tuvo mucho que ver en aquello. En el libro ‘ThinkPad: A Different Shade of Blue‘ los autores, Deborah Dell y Gerry Purdy, nos hablan de cómo IBM fue un inesperado protagonista del mundo del diseño del PC y dejó de usar el beige, y justo al hablar de ello mencionan lo siguiente:

«A finales de la década de 1970, Alemania puso en marcha una normativa laboral que exigía colores «claros» en los equipos informáticos de oficina, norma que pronto adoptaron otros países europeos y escandinavos. En la década de 1980, prácticamente se eliminó cualquier oferta que no fuera gris o blanco roto en la industria informática, debido a los costes y a las normas laborales europeas».

Cuando IBM decidió diferenciarse y fabricar sus portátiles en color negro, hubo resistencia por parte de IBM Alemania, y la empresa incluso estuvo debatiendo sobre la posibilidad de lanzar un modelo en color gris oscuro para ese mercado. Aquella posibilidad se acabó descartando, y la división de IBM en Alemania se rindió a aquel color negro de los ThinkPad aunque dejando claro que debía añadirse una advertencia en el manual indicando que «este producto no está pensado para su uso en la oficina».

Por:  XATAKA