TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR
Ermel Aguirre/Guayaquil.
En ciertas épocas eran realmente otros tiempos, con gente honorable, en que nuestras autoridades sí trabajaban para el país, su ciudad y sus pueblos. ¡Cómo no recordar aquellas épocas buenas! No como hoy, que no hacen nada; solo se enriquecen ellos, sus amigos y familiares.
Antes eran funcionarios honorables, políticos sin juicios por delante, sin grilletes, sin prohibición de salida del país, ni estaban encarcelados; cuyos ejemplos deberían estar presentes siempre y no perderse nunca. Aquellos buenos e inolvidables recuerdos de cuando ser alcalde, concejal, prefecto o asambleísta era un lujo en su trayectoria política y apariencia personal, hasta en su presentación y manera de vestirse.
Los políticos de antes tenían imagen, educación y preparación para desempeñarse en los cargos asignados. Todo eso se fue desvirtuando; hoy cualquiera quiere ser presidente, actuar en política, en donde están personas poco calificadas, con títulos académicos falsos o comprados, cargos prostituidos con pandilleros, futbolistas, payasos, prófugos de la justicia y otros que quieren reelegirse para volver al poder; pero los resultados están a la vista, con un país acabado, en crisis moral y en franca decadencia.
Bien vale recordar la famosa frase literaria: «Cualquier tiempo pasado fue mejor», escrita por el poeta español Jorge Manrique en el siglo XV, en el año 1476.
