Opinión

TODO POR CUATRO CENTAVITOS

Una cantidad tan irrisoria  provocó el descalabro de un país que hasta antes que reviente la bomba Socialista era considerado el más desarrollado próspero y estable de América del Sur, pero un  insignificante aumento de los pasajes del Metro de Santiago en el equivalente a cuatro centavos de dólar provocó una reacción popular de incalculables consecuencias tanto políticas y económicas como sociales.

Igual que en nuestro país fue la chispa que encendió la hoguera, prendida deliberadamente por expertos incendiarios de la multinacional izquierda destructora  y voraz que recibe financiamiento del narcotráfico internacional.

La sedición fue sembrada en la juventud que no conoció y seguramente sus padres no les comentaron los que les tocó vivir en el Socialismo Comunitario de Salvador Allende, un líder tan desprestigiado y luego inmortalizado con una buena foto e historias de poco crédito y valor histórico, similar comportamiento le hizo la prensa comunista  al asesino Ernesto » Che » Guevara que una foto coincidental lo hizo famoso por sus fechorías.

Para seguir cultivando falsos líderes hace falta mucho dinero y poder mediático y es ese el propósito del indeseable prófugo de la justicia Ecuatoriana  que  busca ser otro Che Guevara o Salvador Allende, ya que cuenta con el dinero más que suficiente y el apoyo de la muy poderosa prensa comunista en la que el presta sus servicios a nivel internacional, además que en el desangrado Ecuador todavía ejerce poder en varias funciones del Estado que no permiten que los juicios en contra de él y sus allegados fluyan con normalidad en las instancias judiciales.