Tecnociencia

Titán en la mira: la NASA aprueba una misión a la luna de Saturno para desentrañar el origen de la vida

La agencia espacial enviará un dron a la gigantesca luna de Saturno, con miras a encontrar respuestas sobre cómo se originó la vida en la Tierra.

La NASA aprobó una misión a Titán, la luna más grande de Saturno. A casi cinco años de anunciar sus intenciones de viajar al lejano satélite, la agencia estadounidense dio el visto bueno a una iniciativa que costará 3.350 millones de dólares. La NASA espera que esta misión nos ayude a encontrar respuestas al origen de la vida en la Tierra.

De acuerdo con ArsTechnica, la agencia espacial confirmó que la misión despegará en julio de 2028 con miras a alcanzar la luna de Saturno en 2034. Para ello, la NASA se apoyará del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, quien construirá un dron de propulsión nuclear.

La misión durará tres años, en los cuales Dragonfly visitará más de 30 ubicaciones distribuidas a lo largo de la región ecuatorial de Titan. Para lograrlo, el vehículo se valdrá de ocho rotores que le permitirán desplazarse y transportar su instrumentación. El dron analizará la composición de la superficie y la atmósfera, en búsqueda de procesos químicos prebióticos

Titán es una rareza celestial en nuestro sistema solar. Es la única luna que se sabe que posee una atmósfera espesa y alberga mares líquidos en su superficie. Los científicos creen que este entorno rico en metano se parece a la Tierra primitiva, lo que lo convierte en un candidato ideal en la búsqueda de pistas sobre los orígenes de la vida.

Dragonfly investigará directamente la presencia de materiales orgánicos y evaluará el potencial de Titán para albergar vida.

La misión a Titán será una de las más caras de la NASA

Dragonfly, el dron de la NASA que volará a SaturnoDragonfly, el dron de la NASA que volará a Titán

La nueva aventura de la NASA explorará un mundo oceánico más allá de la Tierra. Dragonfly se anunció en 2019 con miras a un lanzamiento en 2027, sin embargo, se retrasó por cuestiones financieras. En una reunión del Grupo de Evaluación de Planetas Exteriores (OPAG) llevada a cabo en noviembre pasado, la jefa de ciencias planetarias de la NASA, Lori Glaze, reveló que existían dudas sobre la disponibilidad de fondos para los próximos dos años.

Tras unos meses de incertidumbre, la NASA dio el visto bueno. El presupuesto de la agencia espacial para 2025 incluye $2.730 millones de dólares para la exploración robótica planetaria, con una parte significativa dedicada a Dragonfly. El costo total de la misión ha aumentado a $3.350 millones de dólares, lo que refleja los ajustes de diseño necesarios, los desafíos de la cadena de suministro relacionados con la pandemia y el uso de un vehículo de lanzamiento más potente para agilizar el viaje.

Esta misión no comienza de cero. Varios componentes clave, incluidos los sistemas de navegación y control, se han sometido a rigurosas pruebas aquí en la Tierra. El año pasado, los ingenieros pusieron a prueba un gemelo de Dragonfly en las dunas de California imitando el terreno de Titán.

«Dragonfly es una misión científica espectacular con un amplio interés comunitario, y estamos emocionados de dar los siguientes pasos en esta misión», dijo Nicky Fox, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA.

La agencia espacial aprovechará los datos de la sonda Cassini para llevar a cabo los aterrizajes en las zonas elegidas. El dron sorteará temperaturas que rondan los -179 °C una vez que aterrice en la superficie de Titán en diciembre de 2034.

Fuente:  HIPERTEXTUAL