Opinión

TIEMPOS DUROS

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El gobierno no quiere  pronunciar la palabra crisis,  pero sí que  vendrán tiempos duros.

La baja del precio del petróleo, principal producto de exportación del país,  hace prender  en el gobierno una serie de focos rojos que no necesariamente son de navidad. El presupuesto del estado para el año 2015 está basado en un precio promedio del barril de 79,70 dólares, y la esperanza de que la OPEP tome la decisión de no reducir la producción, se  esfumó.

Se viene argumentando que el petróleo no financia el gran aparato  burocrático en lo que se refiere a sueldos y salarios, sino que  la afectación  se  verá por el lado de lo que son  las inversiones en obras de infraestructura, muchas de las cuales ya están empezadas y con seguridad sufrirán retrasos. Todo esto está por verse.

En este punto, considero importante el transcribir dos párrafos del   Presidente de la Cámara de Industrias, Henry Kronfle, con motivo del aniversario No.78  de la Institución:

Por otro lado, sería injusto dejar de mencionar cual es balance en perspectiva en algunos sentidos, sobre el Ecuador de hoy y de hace 8 años. Nadie discute que la infraestructura construida no tiene parangón en la historia moderna del país.  Basta recorrer las carreteras para constatar uno de los elementos más importantes del cambio.

Pero queda una duda: ¿por qué ese esfuerzo expresado en altas inversiones públicas, no logra convencer al sector privado para que aporte con ese mismo dinamismo sus capitales al desarrollo? Para responder a la pregunta, hay una explicación: falta de alianzas público privadas, falta de confianza, falta de reglas claras, mucha discrecionalidad, y falta de previsibilidad.

Para palear la situación el Gobierno envió con carácter de urgente  un proyecto que contiene cambios a la Ley Orgánica de Incentivos a la Producción y Prevención del Fraude Fiscal, la misma que deberá ser tratada por la Asamblea y con seguridad aprobada antes de que finalice el 2014, ya que al contener elevaciones y exoneraciones de impuestos, debe estar vigente al iniciar el 2015.

Marco Tulio  Cicerón en el año 55 a c.,  indicaba algo que está en plena vigencia en los actuales momentos:

“El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado,  la deuda pública debe ser disminuida,  la arrogancia de los funcionarios públicos  debe ser moderada y controlada,
y la ayuda a otros países debe eliminarse,  para que Roma no vaya a la bancarrota.  La gente debe aprender nuevamente a trabajar,  en lugar de vivir a costa del Estado.”

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor