Opinión

‘Tía Fabi’: Un negocio ‘dulce’ con toque casero

Uno de los dulces más sencillos de preparar en casa son las mermeladas. Bastan las ganas y el acceso a frutas frescas para dar inicio a este emprendimiento.

GUAYAQUIL. Hacer una muy buena mermelada no significa que tengas los ingredientes necesarios para constituir un negocio, pues esa es sólo la primera parte.

‘Tía Fabi’ es una marca que nació en 2010 con la idea de emprender un nuevo negocio y elaborarlos con materiales de primera calidad. La línea pionera de productos está compuesta por unos cuantos sabores: frutilla, mora, guayaba, piña, naranja, mango y vino tinto.

A casi cinco años, la chilena Fabiola Huete cuenta que se siente una ecuatoriana más –tiene 40 años radica en el país- por lo que vio la necesidad de emprender algo nuevo. Los precios rondan entre $ 2, $2,50, $5 y $8, para los de 5.11 onzas, de 260g, de 145g, respectivamente.

‘Fabi’ destaca que sus productos se diferencian del resto por dos cosas. La primera, tienen un toque casero y la segunda, no contienen ningún tipo de persevantes, haciéndolas más naturales y nutritivas, detalle que con el pasar de los meses se convirtió en su marca registrada.

Necesitó unos $600 para arrancar en este proyecto alimenticio. El dinero lo utilizó para la adquisición de material como: adhesivos para los empaques, frascos de vidrios y algunos implementos de cocina necesarios.

Estos dulces, manjares de distintos sabores son preparados con la sazón tradicional de su familia, hecha con las recetas que le enseñó su madre María Ferri, responsable que ella se vinculará a este negocio ‘dulce’.

La elaboración le toma aproximadamente una hora o tal vez más. Tiempo que lo emplea en la cocción de la fruta con algunas especies para crear los productos. Sumado a un toque de endulzantes naturales y mucho amor, características principales que hacen de Tía Fabi la elección perfecta.

El nombre muy llamativo y original se debe a Valentina Ayala, quien es sobrina de Fabiola, fue la encargada de diseñar y crear la marca, de ahí Tía Fabi.

Los primeros sabores fueron frutilla, mora, guayaba, piña, naranja, que mediante un exhaustivo estudio de mercado se dio cuenta que eran los más tradicionales para la familia. Luego de algunos meses, vendría un sexto sabor que es el mango, fruta reconocida en la costa ecuatoriana.

Para los gustos un poco más exquisitos, Fabiola creó una jalea de vino tinto, mermelada que en el mercado ha tenido mucha aceptación. En la actualidad, luego de varias conversaciones con algunas amistades emprendió en la fabricación de compotas para bebés, con algunas presentaciones de vegetales, zapallo, mix de frutas, pera, manzana, zanahoria, y brócoli.

“Es satisfactorio que las madres nos confíen la alimentación de sus hijos, nosotros trabajamos con productos de primera calidad bajo un estricto control”, recalcó Fabiola, quien espera seguir ampliando la gama de sabores en las compotas.

Cuenta con servicio a domicilio a todas partes de la ciudad y los pedidos se los puede realizar a través de su correo fabiolahuete@hotmail.com; Twitter, @mermeladastiafa; Instagram, tiafabi_ec; Facebook, Mermeladas Tía Fabi.

Ella cuenta que tiene como propósito a corto plazo que la marca ‘Tía Fabi’ se dé a conocer en otras ciudades del Ecuador, para ampliar las distintas variedades que tiene de productos.

“Antes de emprender hay que ser constante y trabajar duro para conseguir el objetivo planteado, quién mejor que uno para saber lo que necesita la marca para crecer en el mercado”, palabras que emplea a diario y que han sido parte fundamental para sacar su empresa adelante. (AGS/ La Nación)