Opinión

Tenemos que ser firmes como un clavo

POR RICARDO RODRIGUEZ-LONGESPECIAL PARA LOS ANGELES TIMES ESPAÑOL

El éxito requiere que una persona sea aguda, fuerte y algunas veces inflexible. Enfóquese el cien por ciento en una cosa y hágalo bien. La recompensa será una vida llena de éxitos, como la vida de un clavo.

Uno de los inventos más notables de todos los tiempos es el clavo de anclaje. Y sus virtudes puede que no le parezcan muchas, pero si lo mira de cerca, el clavo puede enseñarle muchas cosas. Nadie sabe quién los inventó, pero los clavos de metal ya se encuentran alrededor del año 3500 A. C. en el área de la Mesopotamia.

Durante más de 5000 años, han servido como un amarre de pequeñas y grandes cosas. Los romanos perfeccionaron el clavo y no ha cambiado mucho desde entonces. Aunque hoy viene en todo tipo de tamaños, su función es solo una. Mantener las cosas juntas para crear cosas inimaginables. Para construir elementos más grandes que el hombre en sí. Y como un buen líder, puede aguantar la presión y permanecer firme.

Puede mantener juntas cosas hechas con madera de diferentes durezas para mejorar el producto final. Igual como administrar las fuerzas de las diferentes personas en un grupo. Y los clavos largos pueden penetrar profundamente para crear un vínculo duradero.

A las personas que los fabrican se les llama clavadores. Estos trabajaron hasta mediados del siglo diecinueve martillando los cuatro lados de una barra de hierro cuadrada y al rojo vivo para crear una punta afilada. Similar a las caídas y errores que se cometen en la vida esos martillazos endurecen su espíritu y lo hacen una mejor persona.

Alrededor del año 1850, aparece una máquina para hacer clavos. Henry Bessemer comenzó con la producción en masa de clavos de acero, los que todavía utilizamos.

Los clavos tienen su propia historia. Dependiendo en el tipo de su superficie, se puede deducir el método utilizado para hacerlo. Al igual que nuestro carácter o apariencia física, nuestra crianza deja detalles que nos delatan. Algunos clavos son más fuertes y otros más blandos, pero siguen haciendo el trabajo para el cual está hechos.

Ha habido muchos inventos desde que aparecieron los clavos, pero pocos son los que han sobrevivido. Los avances en tecnología e industria en los últimos cien años son increíbles. Pero la vida de muchos de estos inventos parece ser mucho más corta hoy en día. Muchos de estos últimamente dan una respuesta rápida a las cosas. El casete de grabación, el secador para perros Puff-N-Bluff, la almohada de avestruz, y tantas cosas con maquinación compleja que brindan múltiples “soluciones” a nuestra vida y, sin embargo, su gloria rara vez dura más de un cuarto de siglo. A pesar de todo el clavo sigue haciendo su trabajo de mantener las cosas juntas.

Se ha demostrado que una estrategia de enfoque brinda excelentes resultados. Una empresa decide concentrar todos sus recursos en un mercado, producto, o segmento estrecho y, por lo tanto, conoce al cien por ciento las necesidades del consumidor y/o del producto.

Michael Porter, profesor de negocios en Harvard a mediados de los 80, es a quien se le atribuye este tipo de estrategia. Con esta estrategia es posible ser reconocido como experto en un mercado o segmento y así alcanzar el éxito. Al leerlo, seguí encontrando analogías con el clavo. La estrategia de enfoque ayuda a construir relaciones sólidas. Los clientes sienten que el producto creó algo para ellos. Mejora la rentabilidad del producto o empresa porque el consumidor encuentra valor en algo que funciona bien en lo que se supone que debe hacer. De esta forma también se puede identificar rápidamente a nuevos clientes y dirigirse a ellos con un mensaje específico de lo que hace su producto o servicio. Al enfocarse en un nicho, se puede limitar o reducir el costo de producción y ese ahorro pasa al cliente.

En otras palabras, como lo hace un clavo, haga su mejor esfuerzo y concéntrese en lo que cree que es el trabajo adecuado para usted. Lo más probable es que le vaya bien durante mucho tiempo.

La tecnología puede inquietarlo con supuestas mejores maneras de hacer las cosas. Pero la capacidad humana y el toque personal han sobrevivido a todos los inventos creados para servir al cliente. ¿Cuánto tiempo durarán las criptomonedas, las compras por Internet, las ventas telefónicas automatizadas? No tengo ni idea. Pero si tengo que algo que sugerir es que se mantenga firme y siga construyéndose a sí mismo. Si usted perfecciona sus habilidades enfocadas en lo que le gusta, en poco tiempo se puede convertir en el experto que muchas empresas afirman serlo.

 

 

 

Los Angeles Times (latimes.com)