Opinión

¡TENED INTEGRIDAD…!

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Hoy vi, creo que por vigésima o vigésimo quinta vez, la película “Perfume de mujer” …

En mi humilde opinión, una de las grandes películas que se han hecho a través de la historia del cine, donde Al Pacino se consagra, interpretando al Teniente Coronel Frank Slade: un recio veterano de la guerra de Vietnam, que perdió la visión por beber alcohol no procesado para consumo humano…

Su coprotagoniza, Charlie Sims -encarnado en el actor Chris O’Donnell- es un brillante joven, de escasos recursos económicos, que disfruta de una beca en uno de los más selectos colegios de la alta burguesía en Nueva Inglaterra; quien involuntariamente es testigo, junto a otro de sus amigos, de un acto de vandalismo juvenil, realizado por varios de sus compañeros en dicha institución, contra el automóvil del severo rector de aquel “almidonado” colegio…

Esta situación, tiene lugar en la víspera de salir al feriado por Acción de Gracias, por lo cual el Rector ha anunciado un Proceso Disciplinario -a modo de Juicio público- frente a todo el alumnado, una vez retornen del feriado, para descubrir: Quienes fueron los vándalos que actuaron en contra del automotor del Rector… Charlie Sims, y George Willis -un acaudalado niñato, típico “hijo de papi”- serán los involuntarios testigos sometidos a ese “Juicio”, cuyo objetivo es: denunciar a sus compañeros…y someterlos a expulsión del colegio…

Charlie, se había comprometido a acompañar al invidente Teniente Coronel Slade a Nueva York, por una paga que para él era importante. Slade a su vez, tenía como meta, quitarse la vida en ese viaje… atormentado por su ceguera…

Charlie, nada sabia sobre el macabro propósito… mientras su preocupación por “el Juicio” en su colegio, ponía en peligro su beca, atormentándolo, si no denunciaba a sus compañeros…

La película, desarrolla varias de las escenas más célebres y divertidas, a la vez de dramáticas, que el cine pueda recordar: el baile de tango de Slade -un apuesto, elegante e impecable hombre maduro- con una muy bella joven que esperaba a su novio en un muy elegante hotel de Nueva York, ¡es sublime y memorable…! La escena de probar a alta velocidad, un costosísimo Ferrari descapotable, en los arrabales de la ciudad, con el ciego Slade al volante, y un aterrado Charlie haciendo las veces de navegante para que el ciego de las curvas a 90 grados y a alta velocidad, ¡es espectacular…!

Y no se diga, de la inesperada compañía de Slade a Charlie en “el Juicio” a modo de Padre delegado, donde su discurso frente a todo el colegio y todo el plantel de profesores, RESCATA LOS VALORES DE LA INTEGRIDAD, como un mérito moral de Charlie, quien, pese a verse en peligro de seguir usufructuando de su beca, ¡en un colegio inalcanzable para él! ¡NO está dispuesto a ser un soplón gratuito, contra sus amigos…!

Hoy, he decidido escribir sobre esta maravilla cinematográfica, ¡HASTIADO de la FALTA DE INTEGRIDAD que campea en el Ecuador…!

Una sarta de pillos y avivatos, torpes y de poca monta, pululan por doquier… sin valorar las altas funciones de Estado que les han sido encomendadas; tal vez, solamente respondiendo a la confianza, ¡que implica uno de los valores más nobles que tiene el ser humano, como es la amistad…!

Estos, han respondido con total FALTA DE INTEGRIDAD, mediante burdos tráficos de influencias; en la irresponsabilidad para conformar ternas con “paquetes” descalificados para esa función; y otros con argumentos baladíes de sumisión irrestricta a su cónyuge, tapiñando el verdadero fondo e interés protervo de esa acción…

TODOS ELLOS, PUSILÁNIMES, CARENTES DE INTEGRIDAD y de la dosis de señorío que se requiere, para ser hombre de confianza de quien ejerce el poder… quien, además -con pena y desengaño debo decirlo- no debería firmar designaciones, sin analizar a fondo, ¡lo que estos pelafustanes -que ya deberían haber dado un paso al costado- le pongan por delante…!

La FALTA DE INTEGRIDAD en los círculos cercanos al presidente Lasso, los acerca de manera vertiginosa, al lumpen personificado en la Asamblea Legislativa… donde la palabra INTEGRIDAD, y peor aún su significado, es ni siquiera conocido por esos rapaces -salvo las debidas excepciones- quienes siguen actuando, a espaldas de la Ley, ¡y de los intereses de las grandes mayorías…!

¿Dónde deberemos encontrar, alguien con la entereza, vigor, y recia formación moral como el Teniente Coronel Frank Slade, para que entre con “látigo en mano”, a todos estos centros de corrupción, FALTOS DE INTEGRIDAD, y ponga orden de una vez por todas…?

Les invito a ver nuevamente, “Perfume de mujer” y a desarrollar el olfato superlativo de Slade, para descubrir los perfumes de las féminas, pero aplicando ese Don, ¡para descubrir a tanto sinvergüenza con fachada de monaguillo…!