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Temporal castiga provincia de Buenos Aires y provoca críticas contra Gobierno

Medios locales, sin embargo, cifran en 20.000 el total de afectados.

LUJÁN. Viviendas anegadas, barrios sin luz, vecinos que recorren las calles en barca y rutas cortadas constituyen hoy el panorama en decenas de localidades de la provincia de Buenos Aires por un temporal de lluvia que dejó tres muertos y miles de evacuados, mientras crecen las críticas al Gobierno.

Unos 10.000 habitantes de la provincia han abandonado sus hogares por las inundaciones, aunque en la mayoría de casos se trata de autoevacuados que buscan refugio en casa de familiares y amigos, lo que complica el recuento oficial, dijo a Efe el director de Defensa Civil provincial, Luciano Timerman.

Medios locales, sin embargo, cifran en 20.000 el total de afectados.

«Está bajando el agua y hay gente que ha empezado a volver a sus casas», aseguró Timerman, aunque las autoridades mantienen la alerta por fuertes vientos del sureste, que impiden el desagüe normal de los ríos.

La localidad más afectada es Salto, donde las aguas alcanzaron una crecida histórica de 9,30 metros y hay unos 700 evacuados, más miles que han abandonado preventivamente sus hogares.

En Luján, unos 60 kilómetros al oeste de la capital argentina, el río homónimo creció anoche hasta alcanzar la emblemática basílica de la localidad y los bomberos estiman que hay unos 500 evacuados y alrededor de 1.300 familias afectadas.

Los rescatistas trabajan vestidos de neopreno y cruzan las calles con embarcaciones para sacar a los vecinos de sus casas, ya que muchos prefieren quedarse en los inmuebles inundados por temor a los robos o permanecen encaramados a los techos a riesgo de sufrir hipotermia.

«No lo vive todo Luján, es solo una parte: los más humildes», apuntó a Efe Francisco Marcenaro, un vecino que hoy circulaba en un kayak prestado para poder llegar hasta su casa, ubicada en los aledaños de la basílica, una de los santuarios más importantes de Suramérica y el mayor centro de peregrinación de Argentina.

La avenida que desemboca en la entrada del imponente templo permanece anegada y pone en riesgo los museos situados a los costados, donde se encuentra, por ejemplo, el avión «Plus Ultra», primero en realizar la travesía atlántica entre España y Argentina.

El Gobierno y varias ONG han comenzado a distribuir alimentos, mantas, colchones y ropa entre los damnificados, que también recibirán beneficios sociales durante los próximos tres meses.

La población afectada y líderes de la oposición criticaron hoy la ausencia del gobernador bonaerense y candidato presidencial del oficialismo, Daniel Scioli (vencedor de las primarias del pasado domingo), quien partió anoche de viaje hacia Italia.

«Suma más votos el fútbol que las alcantarillas», dijo a los medios locales Domingo Pisoni, párroco de Salto, quien añadió que «la corrupción no solo mata, también inunda» porque las obras presupuestadas para los ríos no se llevan adelante.

El candidato presidencial por el peronismo disidente Sergio Massa calificó de «inoportuno» el viaje de Scioli.

Por su parte, el alcalde de Buenos Aires y candidato presidencial conservador Mauricio Macri afirmó en rueda de prensa que algunos alcaldes bonaerenses se han quejado de «cierto abandono» y les ofreció ayuda desde la capital argentina.

Ante el alud de críticas, el gobernador bonaerense adelantó su retorno y regresará a Argentina en las próximas horas, según anunció su jefe de campaña, Jorge Telerman.

«Ya tendrían que estar acá, el próximo Gobierno ya tendría que estar acá», afirmó a Efe Estela López, residente en Luján.

«Faltan muchas obras. Acá todos aparecemos cuando son las elecciones y ofrecemos cosas pero nunca cumplen. Es un desastre», indicó Julio Giglione, comerciante lujanero.

Los habitantes coinciden en que para paliar la situación, que se repite año tras año, no bastan parches, sino que hacen falta planes estructurales para limpiar los ríos y hacer obras para mejorar el desagüe.

El temporal, que tuvo su pico de actividad entre el domingo y el lunes, dejó más de 230 milímetros de agua en la provincia de Buenos Aires, más que todo el promedio de agosto.

Las lluvias castigan también la provincia de Santa Fe (centro), donde hay 300 evacuados, y en la capital argentina buscan a una persona desaparecida tras caer al río el pasado fin de semana en el automóvil que conducía.

Según el Servicio Meteorológico Nacional, los vientos, con ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora, persistirán hasta mañana, jueves, mientras que en el norte de la provincia de Buenos Aires se esperan también lluvias intermitentes hasta el viernes. (Efe/La Nación)