Opinión

Tecnología, la solución para nuestros problemas con el agua

Ya sea que se trate de lidiar con la carencia de agua o el exceso de ella, la tecnología puede ayudarnos a superarlo.

EE.UU.  Al menos 1,800 millones de personas se abastecen de una fuente de agua potable contaminada por heces alrededor del mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afortunadamente es 2017 y, más allá de los gadgets, aplicaciones y demás innovaciones mostradas en las ferias tecnológicas de todo el mundo, la tecnología se ha convertido en una especie de medicina para problemas como éste.

La agencia de la Organización de la Naciones Unidas detalla que en México el arsénico inorgánico, uno de los componentes más nocivos, está presente en el líquido vital que se destina al consumo humano. Y no solo eso, también en los cultivos regados con agua, los alimentos preparados con esta misma, así como las aguas subterráneas del territorio nacional.

A este problema hay que sumarle el aumento en la demanda con base en los índices poblacionales. Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), proyecta que la demanda mundial de agua va en aumento calculado en un 55% entre los años que han corrido del 2000 para el 2050. Para entonces, calcula que más del 40% de la población mundial puede estar en condiciones de escasez.

Esto se adereza con con los cálculos que hace el Banco Mundial, el cual detalla que perdemos cerca de 50,000 millones de metros cúbicos de agua anualmente por fugas y explosiones.

A grandes problemas, grandes soluciones, y si algo ha caracterizado a nuestra época es el boom tecnológico. En ese sentido, proyectos como Takadu, Gestagua, Kamstrup, SigFox, IoTNet o el mexicano Aqua Solar WSP, entre otras, ofrecen alternativas con las que llevan trabajando con startups y pequeñas firmas para obedecer a un nuevo orden en el tema del agua.

La plataforma de donde emergen todo este tipo de soluciones son basadas en el Internet de las Cosas (IoT) el cual la consultora McKinsey predice que hacia 2020 habrá de 20,000 hasta 30,000 millones de dispositivos conectados en el mundo.

En México, algunas empresas han comenzado a prepararse para afrontar esta problemática. Una de ellas es IoTNet que, más allá de trabajar específicamente con el problema del agua, permitirá extender la pista de aterrizaje o red para este tipo de tecnologías a través del Internet de las Cosas.

“Estamos construyendo una red de Internet de las Cosas, dando vida a los objetos, para proporcionar conectividad de bajo consumo y bajo costo total por primera vez”, dice Daniel Guevara, CEO de la empresa para Forbes México.

Manuel Balderas de la Garza es un científico mexicano que desarrolló Aqua Solar WSP, un sistema de purificación de agua a base de energía solar que elimina componentes nocivos como el arsénico, flúor y plomo.

Bajo la necesidad de tener líquido vital puro, Balderas de la Garza elaboró un purificador doméstico que funciona de la misma forma que la naturaleza limpia el agua, bajo la radiación solar.

Con este sistema se puede tomar el líquido de la calle y por medio de un flotador que regula la cantidad se pasa al purificador el cual separa y limpia molécula por molécula y al momento de evaporarse deja los residuos contaminantes de lado.

El agua que se evapora es enfriada en un vidrio en la parte de arriba del purificador formando nuevas gotas de agua las cuales resbalan por un canal que se encarga de recolectar el agua limpia y la dirige a una manguera para que el consumidor la tome. (Internet/La Nación)