Economía

Tasas de interés están a la baja durante los primeros meses de Lasso en el poder

El sector del microcrédito es uno de los mayores beneficiados con una caída del 23,92% al 19,82%. El efecto se puede diluir pronto sin reformas estructurales y más inversión.

Durante los seis meses del gobierno de Guillermo Lasso se ha producido un efecto positivo en el costo de endeudarse en el país. Así, las tasas de interés han tenido una tendencia a la baja gracias a la reactivación productiva y el primer impulso de confianza que generó la nueva administración.

El segmento más favorecido ha sido el microcrédito. Los préstamos minoristas, es decir los de montos más pequeños, pasaron de una tasa de interés del 23,92% al 19,82%.

El último reporte de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca) estableció que el financiamiento entregado a ese sector creció 62% en 2021. Ese crecimiento es considerado como “una buena noticia para la reactivación de la economía del país”

Según datos de la Superintendencia de Compañías, el 64,7% de las compañías en el Ecuador son microempresas.

Roberto Jiménez, economista y emprendedor, comentó que gran parte de la demanda represada durante la pandemia se destapó debido al éxito en la campaña de vacunación. Además, el sistema financiero acumuló un buen nivel de ahorros en medio de la crisis.

“Las tasas de interés no se pueden bajar por decreto o por ley. Pero las condiciones de mercado favorecieron la reducción porque se combinó la buena liquidez en los bancos y cooperativas, y, por otro lado, el aumento en el nivel de ventas y consumo”, puntualizó.

Sin embargo, todavía la mayoría de microemprendimientos son informales y no acceden a ningún tipo de financiamiento en instituciones financieras, sino solo a través del llamado chulco.

 A partir de diciembre de 2021, el Banco Central ha anunciado que se comenzará a implementar la nueva metodología de cálculo para el establecimiento de las tasas de interés. Esa metodología busca dejar atrás el ineficiente sistema de techos máximos establecidos desde los Gobiernos de turno.

Riesgo país y expectativa por reformas estructurales

De acuerdo con un último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), existe una correlación directa entre el riesgo país y el nivel de las tasas de interés en Ecuador.

En otras palabras, entre mayor sea el riesgo país, el costo del financiamiento irá también al alza. Así, desde que se confirmó el paso de Lasso a la segunda vuelta presidencial, ese índice se redujo de un pico máximo de 1.369 puntos a los 807 puntos actuales.

Bancos de inversión como Moody´s han asegurado que la nueva administración provocó un primer impulso de confianza sobre la capacidad del Ecuador de equilibrar sus cuentas públicas y conseguir crecimiento económico sin recurrir al sobre endeudamiento estatal.

Esa confianza también se ha sustentado en la expectativa de que se concreten reformas estructurales en los campos tributario, laboral y de inversiones.

Al respecto, José Hidalgo Pallares, director general de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), ha asegurado que la aprobación de la Ley de Desarrollo Económico, donde el Gobierno espera conseguir una recaudación adicional de $1.900 millones, es indispensable para la reactivación y la reducción de las tasas de interés.

Esto se debe a que si los inversionistas ven que si el Estado ecuatoriano reduce su déficit (más gastos que ingresos) será menos probable que en el futuro se busque cambiar las reglas del juego para sacar más dinero de los privados.

Así, un esfuerzo ahora podría empujar a menores costos bancarios y productivos; pero en las últimas semanas se han prendido las alarmas porque los cambios hechos en la Asamblea reducirían sustancialmente las metas de recaudación del ejecutivo.

Todavía lejos de costos internacionales

Otros créditos favorecidos con un menor costo de financiamiento en los últimos meses son el productivo corporativo (8,35% a 7,64%); el educativo (9,46% a 8,95%); el inmobiliario (10,17% a 9,92%).

A pesar de este mejor escenario, las tasas de interés en el país todavía están lejos de niveles internacionales. Así, por ejemplo, el crédito productivo en Perú tiene una tasa promedio del 2%.

Para aproximarse a esos niveles, el sistema debe flexibilizarse, se debe impulsar la llegada de más bancos extranjeros y mantener un crecimiento económico de más del 3% durante los próximos cinco años.

En otras palabras, se debe mantener el rumbo de un cambio de modelo por lo menos a través de más un periodo de Gobierno para que las tasas de interés se reduzcan sustancialmente y de manera sostenible; y no solo como respuesta a un efecto circunstancial de confianza. (JS)

 

LA HORA