Opinión

Tareas ineludibles.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Todo gobierno tiene como tareas fundamentales, la protección de los derechos, garantías y libertades de sus ciudadanos.

Cuando un Gobierno no cumple con sus obligaciones y razón de ser y existir, provoca injusticias, protestas y hasta revoluciones.

El ejercicio pleno de la democracia no radica en el simple acto de concurrir y ejercer el derecho de votar o sufragar, elegir o ser elegido.

La democracia es ante todo un modelo de gobierno, basado en el respeto e independencia de las Funciones, (legislativa, ejecutiva y judicial) que, siendo autónomas, interactúan en función del BIEN COMÚN y deben tener como principal misión, responder las necesidades de bienestar, justicia, igualdad, fraternidad de sus pueblos…

Cada Función tiene sus propias competencias y todas deben rendir cuentas de sus actos. Cuando cualquiera de ellas, se erige por sobre la voluntad popular, caemos en el despotismo, absolutismo, dictadura, dejando en teoría y recuerdos a la esencia misma del modelo democrático…

Cuando el principal derecho que es el de la vida y la libertad, no pueden ser protegidos y blindados por sus gobernantes, el pueblo y sus instituciones deben destituir y exterminar a esos políticos parásitos, aunque utilicen como argumentos para permanecer en el poder, golpes blandos, conspiración, dictadura y más excusas…

La vida y la libertad de los seres humanos son derechos naturales imprescriptibles, inalienables e insustituibles en cada ser humano. Cuando un Gobierno invoca otros tipos de intereses colectivos y corporativos, se aleja de aquel principio de Abraham Lincoln: gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, para sustituirlo: del pueblo, para el pueblo, pero sin el pueblo…

Seguir eligiendo totalmente manipulados y los más alienados, resulta una pesca mortal en donde sucumben los principios y valores que han sido la piedra angular de toda sociedad civilizada, próspera y libre…

Si nadie siquiera alza su voz, cuestiona está patética realidad, es sin duda algún porqué está sociedad nacional, perdió su identidad, su norte y cayó arrodillada ante la cobardía, la miseria y la desvergüenza.

Semper Fi.