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Surf: entre emociones y derrotas

La competencia se desarrolló en Engabao, Playas, entre un ambiente frío y por rato caluroso.

PUERTO ENGABAO.  Suben, bajan. La fecha se esperaba que sea perfecta, pero no fue así. Unos deleitaban con sus acrobacias y otros se resignaban al fracaso. Inhalan, exhalan. El sonido de la masa de agua contra las piedras ponía el toque ideal. Mientras que los siguientes competidores, del siguiente hit, bracean, se impulsan, ascienden acostado sobre sus tablas, miraban hacia atrás, tomaban posición. Analizan la mejor ola, para ganar.

Es la mañana del último domingo de agosto y el cielo se confabula para brindar un espectáculo en la última fecha del torneo nacional de surf. A un lado, la comuna de Puerto Engabao,  pueblo de pescadores que trata de voltear el tiempo y dejar de lado el olvido y surgir, es la combinación exacta –colorida y alejada–. Aquí, los factores que producen olas potentes: vientos, mareas, corrientes. Esta comunidad está compuesta por 80 familias, alrededor de 300 habitantes, cuya actividad principal es la pesca, como antes lo mencionamos.

Pero volviendo al mar, cada serie tiene cuatro surfistas, cada uno identificado con un color de wet suit (camiseta para surfear), para que los jueces los diferencien y califiquen. Los deportistas tienen 20 minutos para tomar olas y hacer trucos sobre estas para sumar puntos. Luego de que se cumpla el tiempo los dos primeros lugares de cada heat avanzan a la siguiente ronda.

La hora llegó para que Jonathan Zambrano Chila, un surfista de contextura atlética, acomoda la tabla y sonríe. Su boca es gruesa y deja a la vista una hilera de dientes blancos y fuertes. Luego se desliza en su tabla. En la distancia, es una figurita oscura que balancea sus brazos y avanza a toda velocidad. Logra hacer un túnel  y desaparece en la espuma blanca, pero luego de tres segundos sale por uno de los extremos sin su tabla, sus brazos están arriba, su boca abierta y sus dientes expuestos. Y ríe.

Mientras que desde un rompeolas. La arena fina y marrón está cubierta por algunos cangrejos diminutos que se abren al paso. En el lugar, algunos niños, quienes quieren verse como esos surfistas que ve en el fondo, observan las maniobras.

Esa maniobra le sirvió para ganar y convertirse en es el nuevo campeón nacional de surf open. Mientras que en segundo lugar Adrián Dapelo , tercer lugar Iron Burgos y en cuarto lugar quedó Aurelio Prieto. En la categoría Open Damas  fue Cristina Vargas;  Sub 18 varones Iron Burgos;  Sub 16 varones Rafael Clemente;  Sub 14 varones Bruce Burgos; en damas Sub 18 Iliana Aguirre;  damas Sub 16 María Gabriel Aguirre; Longboard Open  Isidro Villao; Longboard Damas Fanny Villao y Longboard Junior Iron Burgos.

Pero el torneo también sirvió para la actividad comercial y gastronómica. Pero Jonathan no fue el único ganar de ese día. También lo hicieron (DO/La Nación)