Ciencia

Subir y bajar de peso afecta a la salud de tus huesos

Ante la falta de reservas nuestro cuerpo obtiene energía de los huesos y los músculos. Para fortalecerlos, conviene incluir en nuestra dieta alimentos que nos aporten calcio, como lácteos o verduras.

ESPAÑA. Según la revista de la “Fundación nacional de osteoporosis“, adelgazar y, en concreto, esas oscilaciones de peso a lo largo de nuestra vida, afecta directamente a la densidad de los huesos. Poco a poco serán más frágiles.

Mucha gente mantiene la falsa creencia de que al perder peso dejamos de someter a nuestros huesos a esa carga excesiva que los puede debilitar. Y, desde luego, no le falta verdad a este dato. No obstante, hay que tener en cuenta otros muchos factores:

Es necesario perder peso de forma gradual y poco a poco. Si seguimos dietas muy restrictivas lo que hace el organismo ante la falta de reservas, es obtener energía directamente de huesos, cartílagos y músculos.

Las consecuencias para la salud ósea pueden ser más graves cuando nos sometemos a dietas donde prescindimos de cualquier tipo de caloría. Hay que mantener un adecuado equilibrio a través de una dieta balanceada.

Si no consumimos nada de calorías y muy pocas proteínas, de inmediato disminuye el índice de calcio en el organismo y, a su vez, de vitamina D e incluso nuestros niveles de estrógenos.

Si nos encontramos ya en la edad menopáusica, los efectos serán aún más graves, y la pérdida de densidad ósea mayor.

Las dietas milagro, como ves, no existen. Es común que muchas personas lleguen a perder un peso considerable tras someterse a una dieta muy restrictiva. Ello les produce una primera alegría al ver cómo, de pronto, pueden entrar en tallas que hacía tiempo habían abandonado.

Las dietas restrictivas suelen afectar a nuestra salud intestinal, así como a la fortaleza de nuestros huesos.

Toda dieta debería ser personalizada, teniendo en cuenta nuestra edad y particularidades físicas. El consejo de médicos y nutricionistas siempre nos será de gran utilidad.

Lo ideal, antes de someternos por nuestra cuenta a seguir una dieta de adelgazamiento, es que pidamos consejo a los expertos. No es lo mismo tener 20 años que 60, ni tener diabetes que ser fumadora.

Cada persona presenta unas particularidades, y no a todos nos serán igual de útiles las recomendaciones que, por ejemplo, nos sugiera una amiga y que a ella le hayan dado buen resultado. (Internet/ La Nación)