Opinión

Su juicio de valor es equivocado, injusto y grosero…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Días anteriores a la declaración de Fernando Del Rincón de la cadena CNN en español, sobre la solicitud de ayuda internacional que solicitase el presidente Lasso en su participación en la asamblea general de la ONU, escuché la entrevista de este periodista a un Juez del Salvador, calificando de dictador y otros calificativos en contra del presidente Bukele, por destituir y designar a dedo a los jueces de la Corte Constitucional, y que los designados eran incondicional al dictador…

Ahora por ser el presidente Lasso, por demás civilista, demócrata, respetuoso de la independencia de todas las funciones del Estado, derechos humanos, resulta en el Juicio de Rincón un inútil, inepto y débil presidente, que no está preparado por pedir ayuda internacional, preguntándole: ¿para que se metió a presidente?…

Es cierto que el crimen de la Ab. María Belén Bernal indigna a propios y extraños, con mayor razón porque su presunto asesino, (todas las pruebas y testimonios acusan a su esposo), un Teniente de la Policía, hoy desertor y prófugo tanto de la justicia como de la Institución Policial, crimen cometido bajo el paraguas de la Escuela Superior de Policías, dónde el desertor y presunto asesino, era instructor e hizo gala de abuso de autoridad, intimidación, influencias, etcétera, etcétera…

Insinuar señor Rincón tremenda y grosera declaración, no podemos menos que rechazarla, y demandar de usted respeto y recordarle que ni usted ni nadie pueden convertirse en el oráculo de Delfos, por mucha pantalla o influencer puedan ser, su papel de periodista hace rato cruzó las líneas rojas de la imparcialidad, prudencia y objetividad, para convertirse en un cómodo crítico de todo lo que puede ser noticia sensacionalista y escándalo «mundial»

Sería bueno que abra sus páginas que hace poco sacudió su PRESTIGIO y casi lo ponen en las puertas de salida del canal que trabaja, recordándole que nadie es perfecto, y si algo tiene el presidente Lasso, es capacidad para tolerar y callar, porque aplica esa máxima atribuida a Don Miguel De Cervantes, (el manco de Lepanto) en su excelsa obra el ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha: «ladran Sancho, señal que cabalgamos»…

Semper Fi.