Ciencia

Sorprendente dieta hace que vivas muchos más años

No se trata de comer menos, sino de no comer en absoluto.

EE.UU. Se trata, básicamente, de seguir una alimentación sana y equilibrada que nos ayude a mantener lejos las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y algunos cánceres que se derivan del sobrepeso. Parece ser que hay otro más corto, pero también más peligroso, para aguantar más tiempo en este mundo, como insisten recientes investigaciones sobre la incidencia de la cantidad de alimentos que consumimos en nuestra longevidad, y que sugieren que descendiendo la cantidad que ingerimos, podemos vivir más.

La más reciente de ellas ha sido publicada en el último número de Rejuvenation Research, y señala que una dieta de atracón-o-hambre puede ayudarnos a sortear enfermedades asociadas con el envejecimiento. Los investigadores midieron el peso, la presión arterial, la tensión, los niveles de glucosa y de colesterol, la inflamación y los genes que participan en la protección de las células en un grupo de 24 personas que hizo ayuno de forma intermitente durante 10 semanas.

En concreto, la dieta del grupo experimental alternaba ayunos casi completos (en los que comían el 25% de su ingesta calórica diaria media; es decir, alrededor de 650 calorías) y días de atracones (en los que ingerían alrededor del 175% de lo que habrían comido un día normal; alrededor de 4.550 calorías). Los días de ayuno, los participantes podían comer galletas Oreo, patatas, rosbif o sorbetes de naranja; los días de atracón, comida más saludable, como yogures, sándwiches de pavo o puré de manzana, mezclada con comidas calóricas como el helado de vainilla, tarta de limón o barritas Snickers.

Hace falta un poco de dolor, algo de inflamación y algo de estrés oxidativo para que se produzca la regeneración
Aunque pueda parecer que el ayuno presenta más dificultades, el estudio explica que para los participantes los días de atracón fueron más complicados. La investigación señala que el estrés oxidativo que se produce durante los períodos de ayuno prolongados activa el gen y la proteína SIRT 3, que funciona como una supresora del tumor mitocondrial y ayuda a vivir durante más tiempo.

Este efecto se produce, como recuerda un artículo publicado en Scientific Blogging, porque las mitocondrias de nuestro organismo tienden a optimizar la energía de la que disponemos. Es un paso más allá de aquel estudio que señalaba que, en los ratones, un 40% menos de comida en la dieta de una rata aumentaba la duración de su vida en un 20 o un 30%, pero que era difícilmente trasladable a los seres humanos. (Internet/ La Nación)