Opinión

SOMOS UN ESTADO FALLIDO EN VÍAS DE SUCUMBIR.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

 

Nada huele a caramelo, todo huele a formol. La descomposición moral, política, económica y social están relatadas y cantadas en el Tango Cambalache, el Gobierno Nacional está cediendo terreno sin prestar ninguna resistencia al hampa Progresista Socialista Internacional.

La incapacidad para dirigir el Estado manifiesta y, la seguridad nacional corre un peligroso riesgo al haber permitido liberar, por medio de un Habeas Corpus, a un delincuente con doble sentencia ejecutoriada y varios juicios en trámite, lo que está abriendo las puertas para que toda la banda delincuencial más grande que el país conoce solicite el mismo trato jurídico, de hecho, ya empezaron con las manipulaciones y los trámites respectivos.

Hablan de seguridad jurídica para atraer a inversionistas nacionales y extranjeras, que en los actuales momentos no la están respetando, algo similar estaría por ocurrir con la propiedad privada.

El delincuente «Big Money» (a) Don Naza, entraba a la sede del Ministerio de Defensa Nacional como si fuese su casa, lo denuncian, se escapa y a las pocas horas amanece muerto a cuchilladas y los secretos que tendría que contar se los llevó a la tumba, y, nos preguntamos: ¿qué papel hizo la Policía Nacional y por qué no hacía el seguimiento respectivo de semejante pájaro de alto vuelo?

La corrupción: política, legislativa y judicial ya llegaron al fondo.

El señor presidente Lasso si no empieza a actuar sacando de su gobierno a todos los que tengan la más mínima relación con cualquier tipo de personaje ligado con la R.C., su período podría terminar muy pronto, además, revise sus cuadros de confianza proporcionados por un tanque del desconocimiento nacional.