Opinión

Somos un Estado en interdicción…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

El que no revisa la historia está condenado a repetirla, y en ese camino recurrente de graves errores, ineficiencia y extremada corrupción, los diferentes gobiernos que han venido destruyendo desde nuestra identidad, espíritu y orgullo, hemos estado siendo sometidos por tanta incapacidad hasta para tomar nuestras propias decisiones, a un régimen de tutores, curadores, y por supuesto esa inoperancia y vergonzosa gestión administrativa, fue la causa para que nuestros vecinos nos arrebataran más de la mitad de nuestra heredad territorial, esgrimiendo para qué tanto territorio en manos de ineptos y torpes que ni siquiera se sienten ciudadanos de una misma nación, sin identidad, con varios dialectos, culturas diferentes, idiosincrasia, etcétera.

Han sido países extranjeros, los que han operado manipulando nuestro destino, con la muletilla del estado garantes, países amigos, aliados, en otras palabras, se han creído hermanos mayores, sin hablar del rol de la madre Patria…

Hoy que vivimos bajo el imperio de la narcocracia, luego de superar la tutoría de regímenes militares, (otra especie de interdicción al gobierno democrático de civiles), rogamos porque nos ayuden y auxilien, Estados muchos más fuertes, creyendo que lo harían de manera gratuita, cuando una de las características de las relaciones internacionales, es el ejercicio permanente de un «egoísmo inteligente»…

Si no aprendemos que, a mayor ayuda, nos llegará la sugerencia por no decir mandato, de que se haga esto o aquello, se actúe de tal o cual manera, se entreguen a ciertas empresas tales o cuales recursos, es porque sencillamente somos unos ignorantes y completos imbéciles.

Ante esta breve pero muy elocuente narrativa, debemos romper las cadenas del paradigma del no podemos, no tenemos el perfil, los medios, las capacidades, porque heredamos taras y muchos complejos de manera atávica, y esa es una enorme y pesada herencia que llegó el momento de repudiarla con toda energía y al unísono.

Convocar a un análisis profundo desde la academia, en todos los foros, que tenemos en nuestras manos el desafío de ser los mejores ciudadanos del continente, eso sí es posible, siempre que nuestros líderes se bajen de las nubes del copy y pega, de la tarima de la demagogia y de la irresponsabilidad, razone con su equipo y gabinete, aceptando que la verdadera soberanía se inicia en la voluntad popular y fluye hacia arriba a los diferentes factores de la percepción del poder, hasta alcanzar el domino completo de nuestro destino y futuro…

Semper Fi.

 

PD. Mil disculpas, no sé si estos análisis los aburren, pero creo mi obligación dejar sentadas estás observaciones.

Mil gracias.