SITUACIÓN INCOMPRENSIBLE DIGNA DE COMENTAR.
Antonio Aguirre Medina / Guayaquil
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El diminuto y polivalente exhombre todopoderoso durante el gobierno del innombrable prófugo de la justicia, José Serrano, no obtiene asilo político en los Estados Unidos de Norteamérica, pero, a pesar de aquello, evita misteriosamente la deportación inmediata al Ecuador para pagar sus culpas pendientes con la justicia ecuatoriana, que tarde o temprano tendrá que pagar.
El inexplicable estatus de protección temporal evitó la deportación inmediata a su país natal, utilizando una figura de protección contra la tortura, cuya aplicación era poco conocida, pero que ha servido para proteger a uno de los más nefastos personajes de la Revolución Ciudadana, capitaneada por otro prófugo innombrable que se pasea por el mundo desprestigiando al país que desvalijó.
Por naturaleza política racional, quienes deberían proteger los intereses nacionales deberían ser la Cancillería y la Embajada, ambas dependientes directas de la Presidencia de la República.
