Internacional

Ni siquiera en los refugios se está a salvo de ‘Harvey’

Un albergue con 100 personas en Port Arthur fue rebasado por el agua

HOUSTON. Apenas unas horas después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, los texanos que han sido rescatados de sus viviendas inundadas descubrieron que tras el paso de “Harvey” tampoco pueden estar seguros en los refugios.

Y es que ayer el agua se extendió hasta un albergue en el Bowers Civic Center de Port Arthur, donde un centenar de sobrevivientes se habían alojado.

El jefe policial, Marcus McLellan, detalló que la mayoría de las personas que se resguardaban en el inmueble subieron a las gradas elevadas, pero sus pertenencias quedaron en el piso abajo sumergidas bajo agua.

“La gente empezó a llegar al refugio el lunes y ahora tenemos toda esta agua que nos está entrando y hay un canal afuera que está rebasado”, dijo McLellan.

No obstante, las autoridades de Texas confirmaron ayer que las inundaciones han comenzaron a bajar de nivel en gran parte del área de Houston, y el Sol se asomó nuevamente el  como un rayo de esperanza para la asediada ciudad, incluso mientras la tormenta arremetía nuevamente contra tierra firme en las comunidades del Este de Texas, cerca de los límites con Luisiana.

El alcance de la devastación que provocó el huracán tomó una nueva perspectiva una vez que comenzó a bajar el nivel de las fangosas aguas verdes, dejando al descubierto algunos cadáveres, con lo que la cifra de muertes confirmadas ascendió a 25, incluyendo los seis miembros de una familia hispana que ya había sido reportada por una televisora.

Aún falta investigar al menos 17 fallecimientos más para determinar si están relacionados con la tormenta, y se estima que podría haber más a medida que vecinos, socorristas y familiares busquen a sus desaparecidos.

“Lo triste es que desafortunadamente vamos a ver más”muertes, dijo Jeff Schlegelmilch, subdirector del Centro Nacional para Prevención de Desastres de la Universidad de Columbia. “Esa cifra no dejará de subir hasta que estemos en plena fase de recuperación”.

La mayor refinería de EU cierra por el huracán

La compañía Motiva anunció ayer el cierre de la refinería petrolífera que opera en la localidad texana de Port Arthur, la mayor de los Estados Unidos, debido a los efectos devastadores de “Harvey”.

Motiva, de capital saudí, se une así a otras refinerías de la zona del Golfo de México que han tenido que suspender sus operaciones debido a las inundaciones ocasionadas por el huracán.

La empresa informó en un comunicado de que el cierre de su refinería en Port Arthur, que procesa 603 mil barriles diarios de petróleo, comenzó “en respuesta a las crecientes inundaciones” que se registran en la zona.

También ayer se dio a conocer que la planta química de la compañía Arkema, en Crosby, amenaza con estallar o incendiarse en los próximos días, tras ser evacuada debido a las inundaciones: “No hay manera de evitar una explosión o un incendio”, advirtió ayer el director general de la compañía, Rich Rowe.

La planta se quedó sin electricidad desde la noche del lunes, tanto del suministro primario como de sus generadores de reserva. Los empleados trasladaron peróxidos orgánicos altamente volátiles en contenedores de respaldo para mantenerlos frescos, pero si este tipo de producto químico se calienta demasiado, puede causar incendios o explosiones, explicó Rowe.

SABER MÁS

Reconstrucción costará 58 mil MDD

Los daños del huracán “Harvey” que inundó a Texas costarán unos 58 mil millones de dólares a ese Estado, según un informe publicado ayer por analistas de desastres en Alemania. Si se confirma esa estimación, convertiría a “Harvey” en el noveno desastre natural en importancia desde 1900 en todo el mundo, asegura el Centro de asistencia a desastres y tecnología de reducción de riesgos (CEDIM), con base en Karlsruhe, Alemania.

Caracas promete ayuda; Capriles critica “politiquería”

El canciller Jorge Arreaza dijo ayer que el presidente Nicolás Maduro ordenó elaborar un plan para ayudar a los afectados por “Harvey”.

Arreaza dijo que Citgo, la subsidiaria estadounidense de su petrolera estatal, proporcionará productos para calefacción por valor de cinco millones de dólares a la gente, y cada vez que alguien llene su tanque en una gasolinera Citgo, “ayudará a la recuperación”.

Por su parte, el gobernador del estado venezolano de Miranda, Henrique Capriles, advirtió que es una “burla” que el Gobierno pretenda enviar el dinero que se necesita con urgencia en Venezuela, donde todos los días se ve a gente pasando penurias.

“Nos debe causar una gran indignación la politiquería de este Gobierno”.

Agregó que hace 10 días las lluvias causaron derrumbes en las costas del Estado Aragua que dejaron al menos cuatro muertes y un número aún no determinado de desaparecidos y ningún funcionario ha anunciado ayudas: Maduro “ha demostrado  que la vida de su propio país, la vida de los venezolanos no le importa, menos le va a importar lo que puedan estar viviendo otros países”, insistió.   (INFORMADOR/LA NACIÓN)