Ciencia

Silencioso y tóxico: así es el asesino que sigue matando en el mayor parque industrial de Chile

¿Qué debería pasar en Chile para terminar con la desmedida emanación de gases tóxicos que está enfermando y matando a las poblaciones de Quintero y Puchuncaví desde hace 30 años? Terminar con las emanaciones significaría pérdidas millonarias para el país y algunos empresarios, pero también garantizaría la salud de los pueblerinos.

En menos de un mes 700 personas llegaron intoxicadas a los centros de salud de Quintero y Puchuncaví, de la región de Valparaíso. La mayoría de los enfermos eran niños, adolescentes y mujeres embarazadas.

Hoy se sabe que fueron intoxicadas por sustancias químicas altamente nocivas con nombres difíciles que ellos pronuncian como quien dice pan: nitrobenceno, tolueno, dióxido de azufre y metilcloroformo. Pero todavía no se conoce de dónde provienen las emanaciones.

“No se sabe el origen. No se sabe si las enfermedades son producidas por el arsénico, plomo, el cadmio, el cromo, el cobre o la mezcla de ellos, o si tiene algo que ver con la humedad en el aire, o con otras condiciones metereológicas, […] por eso la emergencia es tan grave, porque no sabemos a qué nos estamos enfrentando”, explicó a Sputnik Alejandra Donoso, directora de Defensoría Ambiental.

SPUTNIK