Realidades

Siguen analizando los restos de Cervantes

A la espera de los resultados de esos análisis, los trabajos en esta segunda fase están casi concluidos.

MADRID. El grueso de la inspección de la cripta de la iglesia madrileña de las Trinitarias donde se buscaban los restos de Miguel de Cervantes ya ha concluido, y ahora los investigadores estudian si entre los restos óseos encontrados se localizan los que se corresponden con las características fisiológicas del escritor.
El equipo de investigadores liderado por el forense Francisco Etxeberria terminó la mayor parte de los trabajos en la cripta este fin de semana y en las últimas horas presentó los resultados provisionales de esta segunda fase a responsables del Ayuntamiento, según informaron a Efe fuentes cercanas al encuentro.

Por el momento, entre la treintena de cuerpos de adultos aparecidos en la cripta no han identificado los de Cervantes, pero siguen analizándose en un laboratorio fragmentos de huesos muy desmembrados aparecidos en la cripta.

Los trabajos arqueológicos han terminado y a la cripta ya no se accederá salvo de manera muy puntual. Ahora el proceso que queda es el de analizar los restos encontrados, un proceso que en principio se podría prolongar otra semana, tras lo cual se presentarán los resultados en rueda de prensa.
La exploración de la cripta de la iglesia conventual de las Trinitarias -ubicada en el centro de Madrid, en el conocido como barrio de las Letras- comenzó el pasado 24 de enero, y aunque se preveían presentar las primeras respuestas en un plazo de dos semanas, la investigación se fue retrasando.

Fuentes consultadas por Efe aseguran que en parte ese retraso se debe a que en la cripta se han encontrado muchos más enterramientos de los que en un primer momento se esperaba, la mayoría de ellos de niños que fueron sepultados de forma simultánea, se cree que en épocas de hambrunas y enfermedades.

Y en la cripta, más allá del interés que ha despertado Cervantes, se han encontrado momias, ropajes y detalles en enterramientos que pueden arrojar luz sobre el Madrid de los siglos XVI y XVII.
Apareció también una tabla con las iniciales M.C., las mismas que las del escritor, un hallazgo que los investigadores calificaron de impresionante y tras lo cual aseguraron que analizarían los restos óseos asociados a ese nicho, que estaban muy desmembrados y que pertenecían a una decena de personas, entre ellos niños. (Efe/ La Nación)