Opinión

SI VIS PACEM PARA BELLUM….

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Luego de huir del país y estar exiliado en Bélgica, el más grave daño que en el ejercicio de su cargo causó a la institucionalidad, el infeliz y perverso exmandatario Rafael Correa Delgado, fue el causado a la Fuerza Pública.

Sus sucesores tanto Moreno como el actual Guillermo Lasso Mendoza, han sido y fueron incapaces de reparar, los graves daños provocados a las instituciones militares y policiales, pero más grave aún, es la desidia, indiferencia y (quemeimportismo) que los sucesivos mandos tanto en el Comando Conjunto, como los Comandos Generales, han tenido, que ni siquiera movieron un dedo, para exigir se restauren los principios, valores, y lo más importante la doctrina que hicieron tanto de las Fuerza Armadas como de la Policía Nacional, gloriosas instituciones vitales y pilares fundamentales, de nuestra Nación y República ahora de papel….

Es inconcebible por ejemplo que en este gobierno que designó por escasos tres meses al almirante Fernando Donoso Morán, luego a Luis Hernández, y ahora a Lara, supuestamente militares de carrera, dizque héroes, que fueron incluso comandantes generales de Fuerza, que tanto criticaron en las asociaciones de generales y almirantes en servicio pasivo, el daño causado a la disciplina, la lucha de clases, la falta de rigor en la formación de los cadetes y miembros de tropa por Correa, designados Ministros de Defensa, se olvidaron de reconstruir estos fundamentales principios, diferenciar a los oficiales de la tropa, fortalecer la cadena de mando, castigar la insubordinación, exigir el fuero militar, y jueces especializados para sancionar y castigar los reglamentos y leyes especiales de militares y policías, etcétera…

El nuevo gobierno tiene en sus manos está tarea pendiente e impostergable, si quiere combatir con eficiencia y eficacia a los criminales y la grave inseguridad que tiene de rodillas a todos los ciudadanos nacionales y extranjeros en el país.

Es fundamental volver a las viejas tradiciones, que han sido y serán la piedra fundacional de toda institución militar y policial en su orden. Quien pretenda anclarse en los derechos humanos, para no cumplir con trabajos forzados, sanciones, que son indispensables para templar el espíritu y el cuerpo del soldado, del policía, mejor que no ingresen en calidad de aspirantes a soldados y policías…

El que quiere ser soldado tiene que aprender a marchar, obedecer, adaptarse en situaciones extremas hasta para sobrevivir, superar el dolor, tener vocación, mística, amar a la patria y a la institución más que a su vida misma…

El uniforme es lo más sagrado que exhibe el soldado, pues representa a  cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas y Policías, y en esos uniformes, hombres de todo color, condición social y razas, ofrendaron sus vidas, se convirtieron en mártires y héroes, para darnos libertad, custodiar nuestras fronteras, hacerle frente al enemigo, por lo que entregarse a los enemigos de la Patria y la seguridad, debe ser el peor crimen  que cualquier militar o policía pudiera cometer, cuya sanción y pena, debería  incluir el paredón y la muerte.

Así de inflexible debe ser la disciplina y el respeto, que estos papanatas que han pasado por el Ministerio de Defensa se olvidaron de volver a implementar, y adulados por esbirros y comensales, se olvidaron del DEBER Y OBLIGACIONES, por andar hechos e inflados con el cargo de ministro que les quedó demasiado grande, para tan pequeños individuos, que incluso responsabilizarlos para dirigir una compañía de seguridad, sería irresponsable y les quedaría grande esa competencia…

Restaurar los valores, disciplina, el honor y la dignidad, es fundamental en la nueva República que elegiremos este 15 de octubre, por supuesto con Daniel Noboa Azín como Presidente. Dios quiera cumpla con honor y dignidad su mandato.

Se debe permitir sin tantas trabas y falsos requisitos, el permiso de porte y tenencia legal de armas, para defender nuestras vidas y bienes, ¿hasta cuándo siguen elaborando directrices catervas de insensatos, o es que trabajan para los enemigos y mafias narcoterroristas?

Si quieres la paz, prepárate para la guerra.

Semper Fi.