Economía

Si se confirma la subvención, el camarón pagaría sobretasa

Todavía hay que estar pendientes por si en estos días Estados Unidos emite la determinación preliminar en el caso de la acusación de que los camarones ecuatorianos reciben subvención del Gobierno, lo cual, según los denunciantes norteamericanos, les da una supuesta ventaja.

“Aunque Estados Unidos no está obligado, podía entregar una decisión preliminar a partir del 18 de enero de 2024, pero no lo ha hecho. Hay que ver qué pasa en los siguientes días. Si no hay un informe preliminar, habrá una determinación final para el 17 de mayo de 2024”, dijo  Iván Ortiz, vicepresidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana (Amcham).

En la otra acusación, la del dumping, que es una práctica comercial de vender a precios inferiores al costo para adueñarse del mercado, la decisión preliminar estaría en abril. Pero si no se da, habría una determinación para el 1 de agosto de 2024, de acuerdo con lo que han publicado las autoridades de Estados Unidos.

Los grupos industriales norteamericanos afirman que el mercado de camarón de Estados Unidos está abrumado por volúmenes masivos de importaciones de camarón a precios bajos.

Según la Asociación de Procesadores de Camarón de Estados Unidos (ASPA), del 2020 al 2022 las importaciones de productos de camarón aumentaron un 15,6 %.

Cuando a un país le confirman que ese producto sí tuvo subvención del Gobierno y que hubo dumping, “la norma establece que se deben aplicar los márgenes de dumping o de subvención a las importaciones”, dijo Ortiz.

La subvención se entiende como ayudas del Estado, que son específicas para un determinado sector, y se entiende que todas las exportaciones de ese producto tienen subvención. Entonces, si se confirma se aplica un arancel, una sobretasa, que es equivalente a la cuantía de la subvención, precisó el vicepresidente de Amcham.

En el caso del dumping, se calcula para cada una de las empresas. “El impacto siempre será para los dos países. El país que exporta tiene que buscar otros mercados, porque en este caso vender a EE. UU. será más caro y eso afecta el empleo. El efecto para EE. UU. es que más del 80 % del consumo del camarón es importado. En este caso afectaría directamente al consumidor, porque EE. UU. no tiene suficiente camarón para los clientes”, manifestó Ortiz.

No hay que olvidar que esas importaciones también generan trabajo en Estados Unidos, para las personas que transportan el producto, la preparación del producto en los restaurantes, etc. Entonces el efecto siempre es para los dos países. Al analizar la situación también se toma en cuenta esto, porque el consumo anual del mercado de Estados Unidos es de $ 8.000 millones.

Ahora Ecuador tiene que demostrar que el sector del camarón no recibe subvención gubernamental y que tampoco existió dumping.

En el pasado, el camarón ecuatoriano ya ha demostrado ser inocente de la acusación de subvención y de dumping

Fuente:  Radio Huancavilca