Economía

‘Si no hay petróleo, no hay combustible’, alerta Petroecuador

La producción petrolera en Ecuador puede detenerse en 24 horas (dos días), por los efectos de las manifestaciones. Esta situación generará impactos negativos en el abastecimiento de combustible para usuarios e industria del país.

Este lunes 27 de junio de 2022, el gerente general de Petroecuador, Ítalo Cedeño, dijo en una entrevista televisiva que si se para la producción y no hay petróleo, tampoco habrá combustible.

“Si no se produce petróleo, el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) no tiene volúmenes para transportar, la Refinería de Esmeraldas tampoco tiene para refinar y la exportación a los precios actuales también sufre porque tenemos que aplazar los embarques. Si no hay petróleo, no hay combustible” alertó Cedeño.

Manifestaciones ponen en riesgo la producción de petróleo
El domingo 26 de junio, el Ministerio de Energía y Minas hizo la advertencia sobre los efectos de la suspensión de la producción de petróleo. Pidió a los manifestantes deponer la medida de fuerza.

La Cartera de Estado señaló que los actos vandálicos, las tomas de pozos y el cierre de vías han impedido el transporte de los insumos y el diésel necesario para mantener la operación de los campos petroleros.

Con la paralización de actividades disminuirá la cantidad de petróleo que se destina para el abastecimiento interno. “A medida que la paralización se extienda, llegará menos crudo a las refinerías y esto disminuirá la producción de combustibles“, explicó Fernando Santos, exministro de Energía.

La afectación directa es a la producción de diésel y gasolina. El primero está compuesto un 65% por materia importada, pero las gasolinas tienen menor componente de fuera y dependen en gran parte de la producción local, dijo Santos. “Será muy difícil reemplazar el combustible que no se logre producir por alguno importado, principalmente por el costo”.

El experto aseguró que el barril de derivados cuesta alrededor de USD 25 más que el barril de petróleo, el cual se ha ido incrementando sobre todo desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Además, en el caso del Ecuador, el destinar más recursos para la importación de derivados, implica más gasto en subsidios a los combustibles.

La inminente paralización puede implicar otros impactos negativos que se sentirán de forma inmediata y generan repercusión a largo plazo.

Baja en exportaciones y menores ingresos
De acuerdo con datos del Ministerio de Energía y Minas, existe una disminución de más del 50% de la producción petrolera habitual. Hasta el 12 de junio en promedio se producían en 520 000 barriles.

En las últimas dos semanas se disminuyó la producción de más de 1,3 millones de barriles de petróleo. La mayor pérdida la registra Petroecuador con un 1,06 millones de barriles.

Estas pérdidas disminuirán los niveles de exportación de crudo y, por ende, se registrarán menores ingresos para el Estado, advirtió Santos.

Miguel Robalino, experto petrolero, aseguró que tomará meses recuperar los niveles de producción actuales y mucho más los del año pasado. Anteriormente, la producción petrolera se vio afectada por la ruptura de los oleoductos, que en diciembre y enero de este año, influyeron también en una menor producción.

Problemas para reactivación de pozos petroleros
La paralización de la producción petrolera es un tema transversal, señala Robalino. Cuando se produce una suspensión de las operaciones, “no son solo los pozos los que están parados, tampoco existe trabajos de perforación y reacondicionamiento de pozos”.

Por otro lado, el experto indicó que la reactivación de los pozos petroleros toma tiempo e implica varios problemas. “Cuando se reinicia el trabajo en un pozo se pone en riesgo su vida productiva; porque puede colapsar tuberías, matrices, entre otros y se puede llegar a perder el pozo”.

Al final de las manifestaciones, se deberá realizar un análisis del estado de los pozos paralizados, para saber cuántos se lograron reactivar, dijo Robalino.

 

 

 

 El Comercio