Opinión

Serrat, premio de las Artes 2024

Jorge Alania Vera
Jorge.alania@gmail.com

Desde Lima, Perú, para LA NACIÓN de Guayaquil, Ecuador.

 

El gran compositor y cantante Joan Manuel Serrat, acaba de ser galardonado con el premio de las artes Princesa de Asturias 2024 en España. Antes de él lo fueron, Paco de Lucía y Bob Dylan, quien obtuvo también el Premio Nóbel de Literatura, un reconocimiento que, sin duda, no merecía.

Serrat es un trovador. Con sus versos y con los de otros poetas como él, ha conseguido que la belleza y la hondura de la poesía arrastren y conmuevan a jóvenes y viejos. Sus escenarios son los de la convulsionada vida que vivimos. En ellos se ven como hace siglos, los mismos rostros y los mismos paisajes. Lo escribió el valiente Bertran de Born en su lengua provenzal: “Veremos campos sembrados de pedazos / de yelmos, de escudos, de espadas y de arzones / y de hombres con el busto hendido hasta las bragas; / y veremos caballos vagando errabundos, / y muchas lanzas clavadas en los costados y en el pecho, / y júbilo y llanto y pena y alegría».”

El cantautor barcelonés ha musicalizado poemas de Antonio Machado y Miguel Hernández, alcanzando una síntesis hermosa entre letra y música. A propósito, recuerdo los caminos y las cebollas, de los Cantares y Nanas de los poetas mencionados. Y la saeta andaluza que se canta desde los balcones de Sevilla al paso del Cristo de los gitanos siempre con sangre en las manos, en la Semana Santa.

Hay una canción, sin embargo, icónica de Serrat que es, tal vez, inigualable en su repertorio. Se llama De Cartón Piedra y narra el romance entre un loco y un maniquí: “Era la Gloria vestida de tul/ con la mirada lejana y azul/ que sonreía en un escaparate/ con la boquita menuda y granate…/ Y yo a todas horas la iba a ver/ porque yo amaba a esa mujer/ de cartón piedra…/ No era como esas muñecas de abril/ que me arañaron de frente y perfil/ Que se comieron mi naranja a gajos/ Que me arrancaron la ilusión de cuajo/ no, ella esperaba en su vitrina/ verme doblar aquella esquina/ como una novia…
como un pajarillo pidiéndome/ libérame y huyamos a escribir la historia…/ De una pedrada me baje el cristal / y corrí corrí con ella hasta mi portal…/ Y entre cuatro paredes y un techo/ se reventó contra su pecho/ pena tras pena…”

Las canciones de Serrat, a decir del jurado que le concedió el premio, “trascienden la música y se hacen referente cívico, sumando a las letras la fuerza del himno colectivo con voluntad universal”. En su despedida de los escenarios a fines del 2022, dijo: “Nada de lágrimas, esto es una fiesta”.

En 1978 se casó con Candela Tiffon que tenía en ese entonces 20 años. Hoy, Candela tiene 66 y sigue a su lado. Ninguna de sus canciones lleva su nombre, porque él está grabado a fuego lento en su vida. Y porque pese a los años y a sus días “aún se acuesta en mi cama con la oscuridad entre mi almohada y mi soledad…”