Opinión

Ser Mujer

Lilian Alarcón Durán

Portoviejo/Manabí.

 

 

 

Ser mujer es ser estrella,
luz que alumbra el horizonte, es el río, es el monte,
es el alma que destella.
Es la flor más pura y bella,
es el fuego que no cede,
es la voz que siempre puede
construir y dar abrigo,
dar ternura y ser refugio,
es el amor que precede.

Desde tiempos ancestrales
ha luchado con firmeza,
desafiando la crudeza
de mandatos y de males.
Supo abrir grandes portales
con su esfuerzo y su valor,
y venciendo al opresor
con su temple inquebrantable,
hizo el mundo más amable
con su entrega y con su amor.

Es la madre tierna y guía,
es la hermana, es la esposa,
es la rosa primorosa
que da paz y compañía.
Es la fuerza cada día,
esa voz que nos despierta,
es la brisa que alimenta
con dulzura el corazón,
es la noble bendición
que con amor siempre abraza.

Ser mujer es ser fulgor,
Lucero en gran esplendor,
es firmeza de gran lucha
es amor que deja huella
En su camino al andar.

Con dulzura y fortaleza
forja un mundo más humano,
construyendo con su mano
una vida en gran belleza.

Es verdad y es pureza,
pero también es coraje,
es justicia en su lenguaje,
es bandera de igualdad,
y con su gran dignidad
rompe siglos de engranaje.


Va forjando su centella
con su fuerza y su lealtad,
es el alma de la paz,
es farol en la tormenta,
y su luz siempre sustenta
este mundo aún desigual.

Dedicada a mis congéneres y a Lolita, mi amada Madre que desde el cielo me cuida.