Ciencia

Ser celoso conlleva graves riesgos para la salud

Los celos, el mal humor y el estrés podrían estar relacionados con enfermedades como el Alzheimer según un estudio de la Universidad de Goteborg

SUECIA. Los celos son la manifestación de conductas que responden al sentimiento de amenaza cuando creemos que alguien va a apropiarse, destruir o robar algo que nos pertenece. Se consideran patológicos si una persona invierte más del 30% de su actividad diaria en “encontrar pruebas” que justifiquen su comportamiento.

Esta inseguridad por la pérdida de lo propio puede presentar grados diferentes. Una de las fases más acusadas es la celotipia, que se cataloga como un trastorno delirante, y que vuelve a quienes lo sufren irritables, con ataques de ira y comportamientos hostiles e incluso, violentos.

El contexto en el que más se producen episodios de celotipia es el de las relaciones de pareja. Explican los expertos, que el miedo irracional a que una tercera persona puede interceder de alguna manera en nuestra estabilidad emocional suele ser el desencadenante de los celos.

Interesados en las consecuencias que esta situación puede provocar a largo plazo en los celosos patológicos, investigadores de la Universidad de Goteborg, en Suecia, realizaron un estudio cuyas conclusiones aparecieron publicadas en la revista Neurology, y determinan que existe una relación biológica entre los trastornos psicológicos y los cambios estructurales que se producen en el cerebro.

De esta manera, los cuadros de ansiedad, estrés crónico y depresión que muchas veces se producen como consecuencia de episodios muy graves de celotipia, pueden afectar al paciente hasta el punto de motivar el desarrollo de enfermedades neuronales como el Alzheimer.

La investigación, que se llevó a cabo durante 40 años, se limitó a tomar como muestra mujeres, un total de 800 con una media de edad de 46 años. A todas ellas se las sometió a diversas pruebas de personalidad para medir su grado de neurosis y la capacidad de memorización de cada una. Con el paso de los años, el 19% mostró signos claros de demencia. (Internet/La Nación)