Opinión

SEÑOR MINISTRO, EL PROBLEMA NO ES EL PRECIO ¡POR FAVOR!

Ing. Agr. Gonzalo Gómez/ Guayaquil

La ilusa pretensión de obligar a los industriales arroceros a pagar el precio oficial, es sin duda otro desvarío gubernamental que muestra la medida de su incompetencia. Para corregir el problema de la comercialización es necesario eliminar las causas que lo provocan, y el precio oficial como lo visualiza el gobierno, no es la respuesta. Ing. Manzano, permítame adelantarle por qué se equivoca cuando fija precios referenciales basados en requerimientos empíricos, sin fundamento técnico.

Antes de la actual inestabilidad internacional, producir un quintal de arroz nos costaba $ 24.o en promedio; buscando utilidad para el productor el gobierno fijó un precio de venta de $ 30.o. Pero en el mercado internacional el precio de venta promedia $23.o, muy inferior que los 30 que fijara el Gobierno. Por eso no podemos vender los excedentes del consumo nacional, que saturan nuestro mercado y presionan el precio a la baja. Esta, señor Ministro, es la principal causa del problema de la comercialización del arroz y de la mayoría de los productos de consumo interno.

Y es que la causa del problema no es el precio sino la pérdida de la rentabilidad, que no es otra cosa que la diferencia entre ese precio y el costo de producción. Intentar generar rentabilidad incrementando el precio es una torpeza, porque no podremos exportar el excedente con precios superiores al promedio internacional. Lo sensato sería disminuir drásticamente el costo de producción, para ganar competitividad y rentabilidad para nuestros productores.

Para lograrlo, debemos incrementar la productividad desde la media actual de 50 quintales por hectárea hasta promediar los 85; además disminuir radicalmente las cargas fiscales de las importaciones que afectan al 75 % de los insumos agropecuarios. Hay que señalar que disminuyendo el costo de producción estaríamos combatiendo el contrabando de productos agrícolas, puesto que la diferencia de precios es el principal incentivo para ese ilícito.

Con un ejercicio de matemáticas simple graficaremos la propuesta:

ACTUAL Costo (prom)/ha: $ 1.200,o Producción (prom)/ha: 50 qq Costo/qq : $ 24
PROPUESTA Costo (prom)/ha: $ 1.200,o Producción (prom)/ha: 85 qq Costo/qq : $ 14

Así de determinante es la productividad para el costo; si también reducimos el precio de los insumos y demás utilitarios, podríamos pagar $ 21 el quintal y el productor estaría ganando mínimo $ 7 /qq, que con la nueva productividad significa $ 595/ha, mucho más que los $ 300/ha que “en teoría” ganarían en las condiciones actuales. ¿Qué no es fácil? ¡Claro que no! Pero totalmente factible, solo se necesita conocimiento, experiencia, y un eficiente equipo de trabajo…….. ¿Es eso mucho pedir?

Los arroceros volverán a levantarse y no para desestabilizar, sino porque necesitan soluciones. Por lo menos inténtelo señor ministro, no siga repitiendo necedades que no corrigieron nada en 50 años ¡Por favor!