Opinión

SELECCIONAR JUECES PRÓBOS: UNA ASIGNATURA PENDIENTE…

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

 

Dentro de los cientos de problemas estructurales que padece el Estado ecuatoriano, uno de los más preocupantes -y acuciantes- es la grave y deteriorada situación del Sistema de Justicia que opera dentro de la República.

¡Si no impera la Ley, y sus fallos judiciales responden a la estricta aplicación del Derecho, nunca jamás podrá haber un país digno…!

Los ciudadanos que vemos prácticamente a diario -llenos de estupor- como todas las estructuras del Sistema de Justicia ecuatoriano, son cada vez mayormente corrompidos, apegados y/o dependientes de las mafias criollas, y afectas a “ponerle precio” a sus dictámenes y fallos de cualquier índole.

¡Esto no solo las torna en corruptas, sino que demuestra un estado de descomposición y putrefacción moral, que ha llegado ya a niveles intolerables…! ¡Y SE DEBE CORREGIR…!

La muestra fehaciente de lo dicho se materializa como una lacerante realidad conforme avanzan los procesos bautizados como “Metástasis y Purga”.

Procesos estos, que de la mano de una valiente y decidida Fiscal General del Estado, han marcado un antes y un después, respecto de lo que hicieron -o dejaron deliberadamente de hacer- una cadena de “antecesores” que ocuparon ese cargo -de manera ineficiente y tolerante- durante los últimos 15 años, lo cual los convierte en tácitos cómplices, de la evidente crisis que sufrimos en la actualidad…

Teniendo hoy, encarcelados a toda una Corte Provincial de Justicia, a policías de alto rango, a la ex-cabeza de lo que es el órgano operador de la Administración de la Justicia, a un ex legislador que personifica a un vulgar cacique del mal, y a una serie de ciudadanos comunes -delincuentes que se han dado el lujo de estructurar una “organización para delinquir” y lucrar de ello- DEMUESTRA UN ESTADO FALLIDO, que aleja cualquier intento de captar inversión extranjera -o local- debido a una ! ¡Evite falta de garantías…!

Sin embargo, de lo dicho, se aprecia una intención de recomponer la estructura de Justicia; se han logrado detener, pseudo concursos amañados y torcidos desde su inicio, para que esta podredumbre continúe… procesos que nacieron a la vera de corruptos dirigentes de la Judicatura -que hoy guardan prisión- habiéndose aplicado, también, una serie de filtros que intentan “despolitizar” la selección de futuros jueces, depurando los listados de aspirantes…

En ese proceso, se ha evidenciado la existencia de un verdadero “ejército de sinvergüenzas” que se inscriben: bien sean auspiciados por organizaciones políticas plenamente identificadas, así como a una pléyade de descalificados, con claros antecedentes del propósito por el cual están optando:

¡Entrar a robar desde la función judicial, al tiempo de “servir” a políticos degenerados…!

Por tal razón, los ciudadanos comunes no nos explicamos cómo, o por qué, aparte del lógico proceso de selección, que acredite un nivel superior del conocimiento de la Ley y un documentado nivel de experiencia académica y/o laboral en el ejercicio del Derecho, no se pueda incluir algo muy simple y determinante:

El paso de todos los aspirantes finalistas. ¡POR UNA PRUEBA DE POLÍGRAFO…! en la cual, se les haría solamente dos preguntas:

1- ¿ Ha robado usted algo alguna vez en su vida ?

2- ¿ Está usted participando en este concurso, como parte de una organización política determinada ?

Si esos finalistas -que hasta octubre de 2024 están concursando para ser jueces o conjueces de la Corte Nacional de Justicia- son ciudadanos pobres… no tendrán problema alguno de pasar por la maquinita…

Pero… si empiezan a poner trabas y se rehúsan a pasar por esta prueba… ¡entonces ! ¡Ya se podrían sacar inmediatas CONCLUSIONES…!

¡Los ciudadanos, no entendemos por qué no se puede hacer algo tan simple y valioso, para contar con jueces probos…!