Economía

Seis acuerdos de inversión por $ 4.800 millones marcan una ruta minera, pero hay obstáculos

Ecuador firmó seis acuerdos de inversión por $ 4.800 millones en la industria minera. Con presencia de las ministras Andrea Arrobo, de Energía y Minas, y de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Sonsoles García, se realizó la firma de los acuerdos, lo que representa un hito sin precedentes para nuestro país y da cuenta del poder trasformador de la industria minera, informó la Cámara de Minería del Ecuador.

El evento se dio en el marco de la feria PDAC, el más importante foro minero a nivel global, donde confluyen actores de la industria minera, financistas y diversos proyectos.

“Esta firma representa un testimonio del interés mutuo tanto del Estado ecuatoriano como de los inversionistas en desarrollar proyectos mineros sostenibles y responsables”, dijo la CME. Los compromisos de inversión se concretaron a través de proyectos destacados en la industria minera. Entre estos proyectos se encuentran:

  1. Cascabel, liderado por Solgold y firmado por Scott Caldwell;
  2. Cangrejos, de Lumina Gold, representado por Marshall Koval junto con Diego Benalcázar;
  3. La Plata, de Atico Mining, suscrito por Alain Bureau;
  4. Cóndor, de Luminex – Adventus, con la rúbrica de por Álvaro Dueñas;
  5. El Guayabo, de Torata Mining, bajo la firma de Sergio Rotondo; y
  6. Bactech con representación de Ross Orr.

De acuerdo con el comunicado de la Cámara de Minería, estas colaboraciones representan un compromiso significativo con el crecimiento y desarrollo sostenible de la industria minera en Ecuador.

“Estos acuerdos no solo establecen las bases para futuras negociaciones, sino que también demuestran un compromiso compartido con el crecimiento económico y la creación de empleo, al tiempo que se abordan las preocupaciones sobre la sostenibilidad ambiental y social”, dijo el gremio.

Sin embargo, de que los anuncios son positivos en cuanto se ve un interés en el país, para Fernando Benalcázar, exviceministro de Minas, las intenciones de inversión no son fáciles de concretar por varios factores. Estos acuerdos tardarán en concretarse. “Puede haber una carta de intención con estas empresas, para alcanzar un monto de inversión futuro”, explica.

Explica que para que se concrete debe convertirse en un acuerdo de contrato de inversión con el Estado. Cuando ya se llegue a la siguiente etapa es importante que los proyectos cuenten con las licencias ambientales y, en ciertos casos, con una normativa clara para la consulta ambiental y la consulta previa, libre e informada.

Explica que, por ejemplo, en 2018 hubo intenciones de empresas de invertir unos 337 millones en cinco concesiones, y se lo haría en cuatro años. Sin embargo, ha pasado mucho más que ese plazo y hasta el momento no se ha logrado realizar la inversión ni del 25 %.

Asegura que no quiere ser negativo, pero que es realista. Explica que hay factores y experiencia que muestran que el proceso no es fácil, sobre todo porque hay sectores opuestos a la minería que usan diversas herramientas legales para evitar que los proyectos progresen. Así cuenta que, por ejemplo, entre 2019 y 2021 había compromiso de empresas de invertir $ 1.200 millones, pero al final por conflictos sociales sobre todo salieron del país.

En este sentido, dijo Benalcázar que el presidente de la República, Daniel Noboa, debería con el liderazgo y efectividad que tiene, enviar de manera urgente dos leyes vitales: la de consulta ambiental y la de consulta previa, libre e informada, a fin de que la Asamblea cumpla con esa tarea encomendada por la Corte Constitucional. Solo entonces se podrían estar eliminando las trabas existentes.

En Ecuador hay un movimiento antiminero conformado por varias organizaciones sociales. Estos mismos grupos fueron lo que este 4 de marzo hicieron un plantón al pie de la Embajada de Canadá en Ecuador y enviaron un mensaje al embajador, oponiéndose a que Ecuador sea un país minero. Ellos más bien consideran una opción al ecoturismo.

Por:  KCH