Actualidad

Según la FAO, Guayaquil tiene 300 mil personas que sufren hambre y desnutrición

Muchas empresas tienen planes de responsabilidad social. Colaborar con el tema del hambre en Guayaquil debe ser una aspiración y meta de los empresarios guayaquileños.

GUAYAQUIL. Mauricio Ramírez, parte del Consejo Estratégico del Banco de Alimentos Diakonía, analizó la importancia de qué empresas se sumen a donar productos con el objetivo de bajar el índice del hambre en Guayaquil. Según un estudio de la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura, (FAO), sólo en el Puerto Principal existen más de 300 mil persona que sufren hambre y desnutrición y es a ese grupo al que apunta este organismo local. Sin embargo, la entrega no es directa, la agrupación trabaja con fundaciones a quienes les entregan víveres donados por empresas.

Actualmente esta institución sin fines de lucro pertenece, desde enero del presente año, al The Global Food Banking Network, organización internacional que trabaja para reducir el hambre en el mundo, conseguir más alimentos y mejorar la capacidad de distribuirlos de manera eficiente, a través de los 84 Bancos de Alimentos que lo conforman.

Fundaciones de La Prosperina, Bastión Popular, vía a La Costa, Salitre son algunas de las fundaciones que son beneficiarias del Banco de Alimento. Durante el 2014 se recaudó $5.828,22 en venta de artículos, abriendo la Tiendita dos veces a la semana.

¿Qué trámites realizó el Banco de Alimentos de Guayaquil para recibir la acreditación?

Una seria de requerimiento como: manejo de bodegas, el tema higiene, manejo de entregas a agencias beneficiarias. Todos éste proceso nos tomó alrededor de dos años para poder ser acreditados. Ahora tenemos la acreditación de la red Global Food Banking Network. La meta no es llegar a más número de agencias sino mejorar el componente de la canasta nutritiva. Es decir, en lugar de subir de 40 a 80 –instituciones- buscamos darles más comidas al día.

¿A qué sectores el Banco de Alimentos entrega víveres?

Atendemos a 40 agencias beneficiarias desde nuestra creación en octubre del 20011, sólo está operando en Guayaquil; obviamente existen más agencias que están solicitando ayuda, sobre todo agencias que atienden niños, y unas pocas que ayudamos también trabajan con ancianos.

¿Qué alimentos entregan a estas instituciones?

Entregamos granos perecibles, arroz, pan, pollo, embutidos, lácteos. En la categoría lácteos entregamos quesos y yogurts. No entregamos al momento, ni frutas ni verduras, porque esto requiere una infraestructura de mejor calidad como una área de frío, camiones de reparto que tenga frio y por eso no estamos preparando este año para dar ese paso. Hemos construido un cuarto de frio más no un congelador, donde vamos a recibir de los donantes frutas y verduras.

¿Pero esto necesitará de un proceso?

Lavado y enfundado, para luego en los siguientes días entregarlas. El Banco de Alimentos opera como una fundación sin fines de lucro y las donaciones de productos provienen de empresas corporativas y de pequeñas empresas anónimas. Hay otras como Kelloggs que entrega cereales; Toni nos da queso y yogurt. Mientras que Pronaca, que es uno de los donantes más grandes que tenemos, entrega embutidos, pollos y carnes en forma regular.

¿Son donados por alguna razón particular o por otro motivo?

Porque tienen una fecha de caducidad próxima. Si esos productos se entregan a un supermercado no lo va a querer porque tiene pocos días para tenerlo en percha. Digamos que es un producto que está bueno y que tiene deñado la etiqueta, o el contenedor esta golpeado. Todos esos productos le sirve al Banco de Alimentos y nosotros los recibimos.

¿Cada cuánto tiempo reciben donaciones?

No es regular y eso es un problema que enfrenta el Banco de Alimentos, porque las entrega de los donantes no son siempre la misma cantidades ni la misma frecuencia. Lo óptimo sería que nosotros les entreguemos una determinada cantidad a las agencias beneficiarias para que haya una dieta balanceada, especialmente para los niños. Hace las donaciones vienen cada semana o en otras ocasiones, cada mes.

Y cómo ustedes responden a las agencias beneficiarias

Hemos hechos alianzas. Una de ellas es con Kellogg que consiste en dar una cantidad de dinero y nosotros compramos las frutas y la leche, para todos los desayunos de ciertas fundaciones porque no nos alcanza para todos. Le ponemos énfasis a las fundaciones con niños más pequeños son las que reciben. Los niños de 0 a 5 años son nuestra prioridad, porque es la edad en que el cerebro del niño está en formar. Cuando el niño esta desnutrido el cerebro no se desarrolla, eso no se puede cambiar pasado los 5 años.

Entonces ¿Cómo resume el trabajo del Banco de Alimento?

A la lucha contra el hambre, al enfoque en la nutrición en niños de 0 a 5 años y la gestión con donantes. Nuestro deseo es captar más donantes, que esto se conozca más para que las empresas se interesen en formar parte de este proyecto. Hemos tenido un acercamiento tanto con el Gobierno Nacional como el Municipio de Guayaquil, nos han ayudado con el tema desparasitación pero no con alimentos. Yo entiendo ellos tienen sus propios programas para niños, y no están interesados en sumarse a esta gestión.

¿Por qué en Guayaquil existen 300 mil personas que sufren hambre y desnutrición?

En la ciudad de 2.7 millones acercándose a los 3 millones es un porcentaje bastante significativo. Estamos hablando de más del 13% o 14%. ¿Pero cómo acometer un problema de ese tamaño?, cuando nosotros recién con el número que le he dado estamos alimentado alrededor de 9 mil personas que alimentamos en Guayaquil, pero el problema es de 300 mil personas. El esfuerzo que hacemos ayuda, pero es insuficiente.

Digamos que la otra para la hace el Gobierno a través de los programas de alimentación para niños, sobre todo, pero la lucha esta entera. No existe una meta específica donde se pueda decir “vamos a cubrir en tal fecha”.

¿De qué depende?

De dos factores. Juntar esfuerzo del sector público y privado. El problema relacionado con el hambre y la desnutrición no es un problema sólo del Gobierno, es un problema de todos. (DO/La Nación)