Opinión

SEGUIMOS SIENDO UN ESTADO FALLIDO.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

Sin duda alguna en vez de aprender a vivir en paz y en un desarrollo pleno y armónico, nos estamos convirtiendo en cangrejo, que siempre está caminando hacia atrás sin encontrar la ruta de la paz y prosperidad.

La culpa no sólo es del presidente viajero en el avión Presidencial, el mismo que ofreció nunca utilizarlo porque significaría casi como rendir un absurdo homenaje al correismo descompuesto, la culpa es de todo el sistema político acostumbrado a vivir entre la corrupción.

Alguna vez comenté que el actual mandatario sería el jefe de campaña del correismo y creo no haberme equivocado, puesto que sin ser oficialmente aliados actúa como tal.

Todas las principales instituciones del Estado proceden por su cuenta y riesgo, sin la unificación de criterios para salvar al país de su peor momento histórico.

Las funciones del Estado no se respetan entre ellas, peor los principales funcionarios que ofrecen los diálogos que en pocas oportunidades han sido concretados en firme.

Para intentar apaciguar la situación sociopolítica tranzaron con la CONAIE Y la FENOCIN y se estrecharon las manos en son de paz, después de escasos meses quieren ahorcar a un gobierno que no se supo hacer respetar ante la mayoría de Ecuatorianos, que esperaban una actitud más fuerte y decidida en favor del noventa por ciento de los conciudadanos.