Actualidad

Secretario español de cooperación defiende labor de España en Latinoamérica

La Cooperación Española considera a 23 naciones como prioritarias, ya que en ellas “puede ofrecer una agenda que sirve para el desarrollo” y su acción “es más positiva que la de otros” países, explicó.

QUITO. El secretario general español de Cooperación al Desarrollo, Gonzalo Robles, defendió los proyectos que este país impulsa en Latinoamérica, una de las zonas prioritarias para España y a la que puede aportar “valor añadido”.

Durante una visita a Quito para firmar el nuevo marco de cooperación entre España y Ecuador, Gonzalo Robles destacó la importancia que el Ejecutivo español concede a la región, que es “consustancial” a España y a la que puede aportar un importante “valor añadido”, explicó.

El mismo que aporta a otras regiones como el norte de África, Filipinas o el Sahel, agregó.

España es “un actor importante” en el ámbito de la cooperación internacional y asume su responsabilidad dentro de la agenda mundial de desarrollo, dijo Robles.

Además, el peso de España es importante también dentro del bloque de la Unión Europea, principal donante del planeta para programas de cooperación, en el que “es uno de los países que aporta más recursos”, indicó.

Uno de los ejes de actuación de España en el contexto europeo es el de la cooperación delegada, que gestiona en la actualidad por importe de unos 125 millones de euros.

Como país europeo con una fuerte implicación en América Latina, España argumenta en el seno de la UE que los países de renta media de esa región “siguen teniendo desigualdades y vulnerabilidades”, por lo que “tienen que seguir siendo, por lo menos en el corto y mediano plazo, objeto de la cooperación”.

“Es verdad que lo serán de otra forma”, señaló Robles, quien indico que, probablemente reciban menos inversiones y más apoyo “de otra naturaleza”, pero “evidentemente hay un camino todavía que recorrer” y en el que “acompañar” a esos países.

“Por tanto, España juega un papel dentro de la Unión Europea para que se entienda el discurso y se entienda la necesidad” de mantener los proyectos en la región latinoamericana, agregó.

Según el secretario general de Cooperación, América Latina ha evolucionado durante los últimos 25 años y “a pesar de las debilidades que pueda haber”, sus países cuentan “con capacidades presupuestarias e institucionales y de lo que se trata es de acompañarles en esa nueva fase del desarrollo”.

“Es una cooperación basada menos basada en el asistencialismo y en la donación y más basada precisamente en la transferencia de conocimientos” para fortalecer ámbitos como el desarrollo tecnológico, la capacitación de la administración y “todo lo que signifique realmente fortalecer el Estado y la sociedad”, señaló.

Sobre la aceptación que estos planteamientos tienen en los órganos europeos, el secretario general dijo que desearía “que se entendiera con mas profusión y que estuviera mas presente la agenda de América Latina en la Unión Europea”.

“Pero comprendo que en este momento las necesidades geoestratégicas de Europa se extienden a muchas zonas, muy especialmente en África o en Oriente Medio”, comentó.

En Ecuador, el nuevo marco de cooperación firmado ayer recoge acciones que implicaran $17,2 millones  (13,8 millones de euros) hasta 2018 y que se orientan al fortalecimiento del desarrollo, la investigación y la innovación, el impulso a proyectos productivos, en particular en el ámbito rural, y la formación en la administración pública. (Efe/La Nación)