Opinión

Se rebeló la granja, Mauricio

 

Opinión por Luciano Bugner – Argentina.

En once días el oficialismo se convierte en oposición. Y desde ese rol tendrá que fortalecerse para volver a la disputa del poder. En la mira más cercana está la elección legislativa de 2021. En el día de hoy se perfila como la primera minoría en Diputados y como la segunda fuerza en el Senado, donde el Frente de Todos -tras negociaciones políticas con partidos provinciales- logra quórum propio.

Alguna vez, José Luis Gioja, presidente del PJ nacional, reconoció que «el peronismo no está acostumbrado a ser opositor«. La historia reciente avala cada una de sus palabras. Pero desde el 10 de diciembre ese foco gira 180 grados. Juntos por el Cambio, con el respaldo del 40%, será quien mire desde afuera a Balcarce 50.

Parece que la estrategia, por lo menos en el llano, es distinta. «Nos unió el espanto», se escuchó en los pasillos de Matheu. La frase resumía lo que parecía un imposible: kirchnerismo y peronismo juntos, con la mira puesta en Mauricio Macri. Ese era el límite, y así lo entendieron. Los actuales oficialistas no tienen una barrera así de clara.

«Máximo (Kirchner) tiene cualidades que le hacen muy bien a la política». Créase o no, esa frase salió de boca de Nicolás Massot, diputado de Cambiemos que deja su banca en menos de dos semanas. Fue el legislador quien, semanas atrás, pidió sumar, «para volver al poder«, a dirigentes como Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey. Capítulo aparte son sus eternos cruces con Lilita Carrió y las internas en la UCR.

Quien también abandona el recinto es Emilio Monzó. Pero no deja solamente su sombra, sino también su huella. El presidente de la Cámara Baja encabezó este jueves un acto en Florencio Varela, distrito gobernado por un intendente peronista.

El plan para el retorno es diferente. El espanto todavía no unió a nadie. En la cabeza de George Orwell, Mauricio Macri ocuparía el lugar del granjero Howard Jones, una prueba de fuego para la muñeca del Presidente.