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Se cumplió uno de los sueños de  Erika Vásquez

Ayer, la guayaquileña se mostró contenta y con voz baja agradeció a todos por el apoyo que empieza a llegar.

GUAYAQUIL. La vida de la mediocampista ecuatoriana Erika Vázquez ha ido en ascenso permanente, tanto en el aspecto deportivo como familiar, que la está convierte en una referente en el fútbol femenino.

Sus inicios en el balompié fue cuando tenía 12 años, pero lo hacía solamente por diversión. Más adelante defendió los colores del seleccionado de Guayas en el campeonato nacional Sub-16.

‘La Chocolate’, como le dicen a Vásquez, siempre quiso sobresalir para dejar atrás la pobreza. Ella, junto a su madre (Eugenia Valencia), así como de las otras 15 personas más, vivía, hasta el jueves pasado, en una casa vetusta de caña de nueve metros de largo por cuatro de ancho. Ella tenía que acomodarse en uno de los tres dormitorios que tenía su antigua casa.

Los medios de comunicación pusieron al descubierto la realidad en la que vivía la seleccionada nacional y Rolando Panchana, gobernador del Guayas, y Pedro Arévalo, director provincial del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI), se comunicaron de inmediato y le realizaron la entrega de un departamento, ubicado en la Cooperativa Socio Vivienda I, a la deportista a nombre del Gobierno Nacional, está lista para habitar.

Su sencillez hace que todos tengan un afecto especial. Eugenia Valencia, quien le ayuda con la crianza de su hija Norelis, de un año y diez meses, debido a sus obligaciones como futbolista. “Siempre fue una buena alumna, le gustan mucho los números –dice emocionada su mamá- respetuosa y disciplinada. En su momento, nosotros le ayudamos en lo que podemos”.

Ella reconoce que la clasificación de la Selección Nacional al Mundial de Canadá, donde participó Erika, cambió su vida. Y es que sus buenas cualidades técnicas le brindaron una oportunidad de defender a la Tricolor y desde 2008 no se ha alejado del ‘combinado nacional’.

“Todo lo hace por ella –la pequeña Norelis- es su inspiración y por la persona que se esfuerza a diario, porque quiero que tenga un buen futuro”, expresó su doña Eugenia.

Y es que está joven madre soltera, cuenta que uno de sus sueños siempre ha sido tener un lugar propio donde vivir con su hija. Hoy este deseo dejó de ser un sueño, para convertirse en una realidad.

De su parte la deportista comparte que siempre trata de aportar a la economía del hogar realizando tareas de limpieza; pero resalta que todo esfuerzo es bueno, pero que los $200 que tiene de ingresó por defender los colores del Rocafuerte FC, no le alcanzan para mantenerse ella y su hija.

Ella cuenta que una de las decisiones que tomó y le dolió “en el alma”, fue abandonar los estudios una vez más por el factor económico, pero que los volverá a retomar el próximo año. El gobernador Panchana se comprometió a darle la ayuda necesaria para que termine la secundaria, luego quiere convertirse en Contadora Publica.

Ante esta ayuda, la deportista le regaló la camiseta que uso en el partido de repechaje ante  a Trinidad y Tobago, en Puerto España. (DO/La Nación)