Opinión

Se cambia o mas de lo mismo

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

La decisión que tomen los ecuatorianos el próximo domingo 19 de febrero es trascendental para los destinos del país, es tan sencillo como: Se cambia el modelo de gobierno que actualmente tenemos por uno diferente, diametralmente opuesto, o se sigue con más de lo mismo.

El cambio no será nada fácil, después de un gobierno donde sobro el dinero y se lo despilfarro a manos llenas, no es sencillo manejar un país sin recursos y con un endeudamiento que raya en la estupidez. El ajuste tiene que ser fuerte y el pueblo tendrá que asimilar aquello.

Para todos los candidatos con excepción del oficialista el dilema es como gobernar después de Correa sin afectar la popularidad. El ejemplo de Macri en Argentina es más que evidente, no obstante, los argentinos a regañadientes y con una oposición enseñada a las dadivas, van encontrando la salida a la debacle.

El aparataje montado por los revolucionarios fue ideado para estar por eternas memorias, como los instruyeron Castro y Chavez, de ahí el gran aumento de la burocracia y la repartición de los bonos de la pobreza sin discrimen alguno, todo unido al espejismo de los hospitales y escuelas, elefantes que no logran accionar su andar.

El cambio deberá contener la derogación o reformas de muchas leyes, mamotretos que se elaboraron desde el Ejecutivo y se modificaron por los sesudos legisladores que crearon Frankensteins, monstruos con retazos de diversas leyes plagiadas de doctrinas comunistoides.

Los candidatos por el cambio están en la línea de convocar al pueblo para tomar las más importantes decisiones. Una Consulta popular para echar abajo la manoseada Constitucion de Montecristi que conlleve una reforma constitucional y aligerar la carga fiscal dada por la cantidad de impuestos que tiene ahogados a los ecuatorianos.

El triunfo del oficialista seria el continuismo. Más de lo mismo. No reconocen que hay crisis económica. Un alto endeudamiento a intereses de usura. Toman   los dineros del Banco Central que son de los depositantes y de instituciones como el IESS, INNFAy entregan a   cambio papeles que no se saben si serán honrados, etc. El petróleo y el oro pignorado a empresas extranjeras por muchos años.

El oficialismo sinónimo de lo mismo, no ha mostrado nada que no sea el continuar con la misma línea y modelo retrogrado. Se dilapidaron miles de millones y comprometieron el futuro de los ecuatorianos. Tienen que haber un cambio.

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