Internacional

Save the Children alerta sobre los menores que llegan por mar

En los primeros ocho meses arribaron 15 mil 300 niños sin acompañante adulto a Italia

ROMA. La organización Save the Children afirmó que más de 398 mil inmigrantes y refugiados menores han alcanzado las costas europeas por mar desde 2015 y cerca de 15 mil 300 han llegado a Italia sin acompañante adulto en los primeros meses de 2016.

Son cifras que expuso la organización en un encuentro mantenido en Roma, Italia y con las que alertó del número creciente de menores de edad que viajan sin acompañante en barcazas precarias con destino a Europa.

La organización ilustró que los más de 398 mil menores que llegaron a Europa desde 2015 hasta hoy es una cifra que supone 30% del total de las personas desembarcadas en puertos europeos.

Subrayó que sólo a Italia llegaron en los primeros ocho meses del año 15 mil 300 menores sin un acompañante adulto, casi el doble de los que lo hicieron en el mismo periodo del año pasado.

Ante este panorama, apuntó la organización, la Unión Europea (UE) y los estados miembros “son llamados a intervenir con urgencia, poniendo al centro de la política y de la acción europea sobre inmigración los derechos y las necesidades de los niños durante todo su trayecto migratorio, desde los países de origen, de tránsito y de destino”.

El director general de Save the Children, Valerio Neri, sostuvo que es “urgente y necesario que la UE” aplique una “política y una estrategia común que garantice una efectiva protección de los sujetos más vulnerables, que son los niños, especialmente los no acompañados”.

Entre las peticiones que la organización realizó a la Unión, está la de que las operaciones de salvamento de personas que navegan en condiciones de dificultad hasta las costas europeas “continúe siendo una prioridad absoluta”.

También solicitó que se activen y garanticen “vías seguras y legales” que permitan a los inmigrantes y refugiados llegar a Europa sin confiar su destino a los traficantes de personas y que los niños sean considerados prioritarios en los mecanismos de recolocación en el interior de la UE.

Propuso que las embajadas en los distintos países en conflicto puedan dar visados a los colectivos más vulnerables, “como familias con niños”, y recomendó que las políticas de devolución de inmigrantes irregulares tengan en cuenta los intereses de los menores y su seguridad.

Pidió “esfuerzos concretos” a la hora de atajar “las causas primarias de la crisis migratoria, a partir de poner fin al conflicto en Siria”.

El éxodo, de penuria en penuria

La cara de la niña está completamente cubierta de ampollas y costras de color rojo. Podría parecer sarampión o varicela. “Pero no, son chinches —dice Sadiq mientras señala la cara de su pequeña Warda—. Estamos infestados. Hace semanas que reclamamos un médico. Pero nadie nos hace caso”.

Sadiq es de Alepo y tiene unos 30 años. “Turquía, la Isla de Lesbos e Idomeni”, resume, enumerando las etapas de su éxodo. El de todo un pueblo. Después de la expulsión de Idomeni, ahora vive en Kordelio, en un centro de acogida cerca de Tesalónica.

Detrás de él, en las inmensas instalaciones de Softex, cientos y cientos de personas, lejos de las tiendas polvorientas, tratan de encontrar un poco de respiro para mitigar los 35 grados permanentes del verano griego. “No sé si es peor dormir aquí —dice Sadiq— o bajo la lluvia y el barro de Idomeni”.

Por los alrededores de Tesalónica, la segunda ciudad más grande de Grecia, han surgido varios centros de acogida. Sin embargo, el camino a estos espacios está plagado de penurias.

EN DETALLE

Miles de niños que se casan

Con la llegada de centenares de miles de refugiados a Alemania, la cifra de matrimonios con menores, de los cuales 361 no tienen ni 14 años, asciende ya a casi mil 500. Se estima que la cifra podría ser mayor, según datos del Ministerio del Interior publicados por los periódicos del grupo mediático Funke. En el Registro Central de Extranjería, hasta el 31 de julio, había mil 475 extranjeros menores de edad quienes aparecían como casados. (El Informador/La Nación)