Opinión

Saber envejecer

AUTOR desconocido.
COLABORACION de Patricia Aguirre de Mártire/Guayaquil

 

No resulta sencillo eso de guardar alma de niño, conciencia de adulto, mente dispuesta a los más atrevidos sueños.
Recuerdo a una amiga diciéndome: *Después de los 70 cada día que se vive es yapa.

Bueno estoy pasando esa frontera, y no la estoy sintiendo como un peso, una amenaza, simplemente la asumo cada día como si fuese un regalo, parte del ciclo mismo de la vida que no cabe el suspenso, tampoco el temor; es como tener las maletas listas para un viaje a lo desconocido.

Es verdad, uno baja las escaleras con más cuidado, camina con más cuidado, porque una caída es peligrosa ya que las rodillas hacen sentir su fragilidad cuando estamos sentados largo tiempo, y solo hay cirugía para la piel mas no la hay para el alma, no podemos evitar el envejecimiento, de nada sirve ocultarlo a nuestra edad, envejecer es la única forma de no morirnos.

A lo largo de los años, hemos vivido ausencias, asumido penas, porque se fueron seres muy queridos, me siento complacida más agradezco a Dios por la vida y el privilegio por seguir viva teniendo una conciencia clara, una mente abierta, un corazón grande y un montonón de sueños vividos y otros por vivirlos.

Estoy consciente de lo insignificante que somos ante la inmensidad de la naturaleza creación de Dios y que vivimos sobreviviendo en un planeta perdido entre trillones de estrellas.

Admiro a las mujeres que revelan su edad sin temor, y ante la llegada de las arrugas, siguen irradiando su increíble luz interior.

El temor para el hombre es quedarse sin cabellos; para las mujeres, ver cómo sus pechos van perdiendo su firmeza”. Audrey Hepburn declaró: “La felicidad es armonía, morir es asumir el final de una obra”.

En una de sus numerosas cartas, Brigitte Bardot escribió: “La meta de mi vida me permite tener arrugas y cabellos blancos, pues adquirí cierta sabiduría

Es verdad los años no pasan en vano y de cada día aprendemos algo por qué son diferentes.

¿Todo aquello me lleva a preguntarme por qué motivo o casualidad sigo aún viviendo…?

Bendigo cada día la suerte que tuve de vivir aquí, de tener la familia que tengo y conocer tanta gente linda que se cruzó en mi camino… y podemos decirlo como doña Carlota o Violeta Parra

Dándole GRACIAS A LA VIDA