Opinión

 S.O.S.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Hoy 29 de mayo 2024, #Ecuavisa nos trae la denuncia de una contratación de alimentos, en el Hospital de niños Icaza Bustamante de Guayaquil, con sobreprecios descarados, en un contrato suscrito por el Gerente de dicho Hospital y un proveedor Jesús Vera, por más de un millón de dólares, detectado por el Ministro de salud encargado, denunciado a la Fiscalía, quien a su vez solicita a la contraloría un examen especial…

Lo realmente indignante de estas denuncias, que son parte del sistema rutinario de contratación, en todas las instituciones del sector público, es que el SERCOP,  supuesto órgano de control de todo el sistema de contratación pública, hasta la fecha no tiene un SOFTWARE, que automáticamente detecte en los miles de contratos que se efectúan a diario, los precios de los diferentes ítems y las especificaciones, encendiendo las alarmas, cuando los precios de dichos contratos, superen los precios de las listas de precios que ellos deberían tener, para impedir los sobreprecios, atracos y negociados en el sector público…

En este caso específico, el medio indicó que el gerente del hospital ha sido separado, pero que continua en funciones mientras dure las investigaciones… Que el proveedor seguirá entregando los alimentos con sobreprecios, hasta que realicen un nuevo contrato, porque caso contrario los niños de hospital se quedarían sin comida…

Es decir, amigos queridos, el sistema de los hechos consumados, es flexible, tolerante y hasta comprensible con este tipo de proveedores, por la necesidad y urgencia de muchos servicios que prestan instituciones públicas, como los hospitales, cuando detectada una irregularidad, se deberían activar todo un sistema de control, planes de contingencias, evidentemente porque medicinas y alimentos son servicios impostergables e insustituibles para preservar la vida y su mantenimiento…

La investigación no debe, enfocarse en la responsabilidad exclusiva del gerente y el proveedor, acá es toda una cadena de corruptos los que intervienen en la contratación, desde quienes solicitan el tipo de medicinas y alimentos, cocineros, enfermeros, médicos, bodegueros, directores de área, el departamento administrativo, el financiero, los auditores del hospital, la comisión técnica de contratación, el gerente, y el director del hospital, etcétera…

Lo denunciando por el propio ministerio, es crónica permanente de los atracos a los fondos públicos, por esta casta de asaltantes enquistados como funcionarios públicos con nombramientos, amparados y protegidos por contratos colectivos, derechos adquiridos, y toda una estructura legal… que les da patente de corso a estas mafias, para con total impunidad seguir operando a sus anchas y ahora protegidos por carteles terroristas…

Lo mismo sucede en los hospitales del IESS, lo que debería provocar la declaratoria de excepción en todos los servicios públicos que brindan los hospitales del ministerio de salud cuanto los del Instituto de seguridad social, para allanar, capturar, destituir, y fumigar a todas estas ratas, inmersas en los negociados y atracos en este sistema, el más podrido e infame de todo el sector público…

Semper Fi.