Opinión

Haciendo running con traje y corbata por Silicon Valley y otras anécdotas divertidas de emprendedores

Pese al título, no vamos a contar cuentos, sino historias muy reales que representan algunas de las anécdotas más curiosas del panorama empresarial actual. FBI, concursos televisivos, tratamientos médicos peligrosos… Relatos realmente interesantes.

Corriendo por Silicon Valley con traje y corbat

Antes de montar su empresa actual, Metricson, Luis Gosálbez creó otra en 2003 que se llamaba e-contratos. “Funcionó muy bien durante
un tiempo e incluso llegamos a montar sucursales en China y Argentina. Pero lo cerramos al cabo de cinco años”.

Nada más cerrar, decidió irse a Silicon Valley “para ver cómo funcionaban allí las startups. Aquello era el centro mundial de la innovación y yo me había focalizado en derecho en internet, así que me parecía que era allí donde podía llegar a especializarme. Conseguí citarme con uno de los inversores más importantes de la zona en el sector, que me podía abrir muchas puertas y presentarme a gente importante. Y me planté en el encuentro con mi mejor traje y mi mejor corbata.

De repente aparece este inversor en pantalón corto y deportivas. Se me queda mirando y me dice “¿cómo te presentas así? Yo quería que vinieses conmigo a correr mientras hablamos. Pero con esa ropa…” Y yo le dije, “no te preocupes que yo me apaño”. Y me fui a correr con traje y corbata por todo el distrito de la Marina, en San Francisco. debía tener una pinta completamente absurda. Gracias a eso se me abrieron muchas puertas, me presentó a mucha gente y sigo en contacto con él. Ahí fue donde decidí crear Metricson. Vi que en este mundo de internet los inversores y emprendedores ganaban o perdían, pero los abogados siempre ganaban. Así fue como en enero de 2010 fundamos Metricson”.

Ahora cuentan con 10 abogados, tienen más de 420 clientes en varios países y oficinas propias en Valencia y Barcelona

Buscar inversión en… ¡un concurso televisivo!
Nono Ruiz es de esos emprendedores que podríamos llamar “culoinquietos”: siempre tiene que estar emprendiendo algo. Una cualidad que le ha supuesto no pocos quebraderos de cabeza.

“Mi novia, Laura Muñoz, y yo trabajábamos en el mundo del retail y mi sueño era montar algo juntos en ese sector. En 2006 le convencí para abrir un bar en Granada donde vivíamos entonces. Nos metimos en un préstamo de 80.000 euros convenciendo a nuestros padres para que nos avalasen y se rehipotecasen y fue un error garrafal. El negocio funcionaba superbién y trabajábamos de sol a sol pero sólo nos daba para pagar el día a día. estuvimos un año y medio y lo traspasamos, quedándonos con la deuda de los 80.000 euros. Empezamos a trabajar por cuenta ajena por sueldos que no llegaban a los 1.000 euros y en el poco tiempo libre que me quedaba intentaba poner cosas en marcha que no salían bien y al final la deuda se incrementaba. Así que un día se me ocurrió la idea de presentarme al concurso de Atrapa un Millón. estudié la dinámica del concurso y me di cuenta de que teníamos que pasárnoslo muy bien y poner el foco en nuestro carácter de pareja emprendedora a la que le había ido mal. Nos seleccionaron y nos llevamos el tercer mayor premio del programa (185.000 euros). La mitad del premio se la quedó Hacienda, pagamos la deuda y lo que nos quedó lo dividimos entre los dos. Intenté poner en marcha 4 o 5 proyectos por internet. Todos me salieron mal, pero con los últimos 4.500 euros pusimos en marcha Chicfy en febrero de 2013. Es un sitio de compraventa de moda exclusivamente para chicas. Hoy en día son ya 20 personas y se produce una venta cada 10 segundos”