Opinión

Rubia, ojos claros

Antonio Aguirre Medina

antonioxaguirre@lanacion.com.ec

El presidente José Mujica tiene que haberse sorprendido de la transformación en la cara del presidente Rafael Correa, cuando en su discurso se dirigía a la vicealcaldesa de Guayaquil, Doménica Tabacchi, con expresiones de revanchismo y odio  hacia la mujer guayaquileña, representada por la vicealcaldesa de la ciudad que no tiene la culpa de ser rubia, ojos claros, bonita y con apellido extranjero, acaso los hijos del presidente no llevan el apellido Belga Malherbe, de su señora madre y él también tiene los ojos claros.

En la última sabatina dedicó algunos minutos a mofarse y reírse sarcásticamente de su actitud ofensiva contra la vicealcaldesa.

El presidente constantemente ataca a los mismos de siempre y a los pelucones de Guayaquil, que viven en Samborondón, y no se da cuenta que su gobierno, también está infectado de los mismos de siempre, que antes fueron social cristianos, demócratas populares, e izquierda democrática, que habitan como muchos servidores públicos en el mismo cantón pelucón, también en Quito, hay algunos pelucones de mayor alcurnia que los nuestros y que forman parte de altas esferas gubernamentales.

El presidente de la república como caballero que es, debería de meditar y ofrecer las disculpas del caso.

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