Internacional

Rousseff cede poder en Brasil para salvar la presidencia

Las relaciones entre los diputados del PMDB y el Gobierno han sido, desde que comenzó esta segunda legislatura de Rousseff, ambivalentes.

BRASIL. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), de centro izquierda, en un intento por garantizar la estabilidad política del país –zarandeada de continuo desde que ocupó el cargo en enero-, ha decidido ceder poder al Partido do Movimiento Democrático Brasileiro (PMDB), sin una ideología definida. Así, en una reforma ministerial incubada desde hacía un mes y hecha pública hoy, Rousseff ha anunciado que este movimiento –del que depende el Gobierno para aprobar sus leyes en un Parlamento muy fragmentado y con frecuencia hostil- contará con siete ministros, uno más que ahora, incluido el emblemático Ministerio de Sanidad, que goza del mayor presupuesto en el país.

El peso del PMDB en el Gabinete es aún mayor si se tiene en cuenta que Rousseff, en una medida de ajuste, ha suprimido ocho ministerios, de 39 a 31. El vicepresidente, Michel Temer, también del PMDB, sigue en su puesto y continuará ejerciendo la difícil labor de puente entre el grupo decisivo, aunque volátil, de diputados de este partido y el Gobierno, que necesita con urgencia que el Congreso apruebe medidas de ajuste fiscal a fin de tranquilizar a los mercados. Brasil atraviesa una creciente crisis económica (el paro ya ha escalado al 8%) y una crisis de confianza de los inversores que se vio reflejada el pasado nueve de septiembre con el anuncio de la rebaja de la nota de crédito del país al nivel de bono basura por parte de la Agencia Standard and Poor´s.

Las relaciones entre los diputados del PMDB y el Gobierno han sido, desde que comenzó esta segunda legislatura de Rousseff, ambivalentes. Por una lado, su presencia en el Gobierno y la personalidad de Temer garantizaba vierto apoyo. Por otro, la hostilidad manifiesta del presidente del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, enemigo declarado del Gobierno y con influencia en muchos diputados, hacía temblar todos los pronósticos. Cunha está siendo investigado en el Caso Petrobras y mantiene una sospechosa cuenta de 5 millones de dólares en Suiza. Pero él se dice inocente y asegura que es víctima de una cacería política por parte del Gobierno.

Rousseff ha anunciado además una batería de medidas para contener el gasto en los ministerios: los ministros se reducen el sueldo en un 10%. Así mismo se suprimirán 3.000 empleados municipales repartidos en varios municipios y se elaborarán planes para ahorrar en alquileres, gastos de luz, agua y teléfonos. (EL PAÍS.COM)