Ciencia

Roscosmos finaliza el desarrollo de una pieza crucial del motor espacial nuclear

En 2015, Rusia anunció la creación de un propulsor nuclear para las naves espaciales del futuro, capaces de vuelos interplanetarios. El logro más reciente de este ambicioso proyecto, poco publicitado, es el desarrollo del sistema de enfriamiento para el reactor.

Los propulsores nucleares son la alternativa más prometedora al combustible convencional para los vuelos interplanetarios.

En términos generales, funcionan como los propulsores iónicosempleados en los satélites modernos y usan la electricidad para generar un empuje mediante la expulsión de las partículas del combustible.

Pero habitualmente se trata de motores pequeños, diseñados para satélites. Para llevar una nave espacial a otro cuerpo celeste, se requiere mucha más energía. Esta energía la pueden dar reactores nucleares adaptados para el espacio.

El principal problema consiste en cómo enfriar el sistema durante el vuelo espacial. El método clásico es dotar la capa exterior de la aeronave con radiadores: el líquido-intermediador pasa por los radiadores y se enfría antes de regresar al reactor. Pero son sistemas bastante grandes y poco protegidos, por ejemplo, contra un impacto de un micrometeorito.

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