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Rosana Alvarado: ‘Solo desde la torpeza se puede negar el país que se ha consolidado estos diez años’

Puso de relieve la estabilidad política y el desarrollo alcanzados en estos diez años conocidos como la década ganada

QUITO. Rosana Alvarado Carrión recibió a un equipo de ANDES en su despacho en la Asamblea Nacional, lo hace en su calidad de presidenta encargada de la Legislatura un día antes del receso, y dialogó sobre las elecciones del 19 de febrero en la que ya no podrá optar por la reelección, sin embargo, asegura que al dejar su cargo será, por voluntad propia “una brigadista” de la Revolución Ciudadana, como se conoce en Ecuador al proyecto político liderado por el presidente Rafael Correa.

La asambleísta azuaya, doctora en jurisprudencia y comunicadora, se ha desempeñado en dos periodos legislativos (2013-2015 y 2015-2017) como primera vicepresidenta de la Asamblea. En 2007 fue asambleísta constituyente y formó parte de la Comisión de Legislación y Fiscalización, Vicepresidenta de la Comisión Especializada de lo Civil y Penal y vocal de la Comisión Especial de Fiscalización y Control Político.

En 2009, fue electa asambleísta por la provincia de Azuay y desempeñó la función de Presidenta de la Comisión de Biodiversidad y Recursos Naturales. Previamente estuvo vinculada a la investigación académica universitaria, fue coordinadora de programas de gobierno y liderazgo; asesora y capacitadora en temas vinculados al desarrollo y gobernabilidad.

Frente a las elecciones del 19 de febrero dijo que hay dos modelos en disputa,  y alertó que si quienes detentan el poder económico se hacen con el poder político, el que saldrá perdiendo es el pueblo.

Dijo que el país ha cambiado, pero falta dar continuidad a una segunda etapa que es proteger lo que se ha conseguido y que no existan retrocesos en los derechos.

Destacó que a pesar de la situación económica complicada en 2016 por la caída de los precios del petróleo, el terremoto de magnitud 7,8 que azotó a Manabí y Esmeraldas, y por los pagos que hubo que hacer a la OXY y a Chevron (en total 1.100 millones de dólares a consecuencia de demandas entabladas contra gobiernos anteriores) el actual Gobierno no recurrió a los conocidos paquetazos (medidas de ajuste) que se aplicaban en el pasado.

En la entrevista también se refirió a los temas álgidos que se han posicionado en la campaña como los casos de corrupción denunciados por el propio Gobierno. Sobre esto sostuvo que no habrá benevolencia con hechos irregulares aun si es que estuviesen involucrados personajes del Gobierno o del movimiento político Alianza PAÍS. “Yo no me siento compañera de ningún traidor”, recalcó de forma categórica.

De las palabras a los hechos. Mencionó que los que se rasgan las vestiduras hablando de la lucha contra la corrupción deberían apoyar la propuesta del Gobierno contra los paraísos fiscales que se incluirá en una consulta popular que se realizará paralelamente a las elecciones del 19 de febrero.

“Los paraísos fiscales son en verdad fórmulas con las cuales el dinero se oculta sin ningún tipo de explicación y que puede provenir inclusive del crimen organizado. Son dineros que corrompen a países, a funcionarios, y hacen daño al pueblo del Ecuador, en este caso”, sostuvo.

P.- Estamos en una campaña que parece que no es campaña. La sensación es diferente a campañas anteriores en donde teníamos como candidato al presidente Correa.

– Bueno, sí difiere, creo que además es otro momento son otras las condiciones luego de diez años de Revolución Ciudadana, pues siempre es nuestro candidato el más atacado, sucedía con Rafael Correa y ahora está sucediendo con Lenín Moreno. Pero al mismo tiempo creo que lo diferente de la campaña es también dar cuenta de estos diez años. Hablar de lo que ha sido la transformación en todos los temas en el país en estos diez años. Tal vez para quienes ya no participamos en las elecciones de febrero, como es mi caso particular, podríamos encontrar algunas diferencias, pero así son los procesos políticos en todas partes del mundo, hay procesos que se identifican por un tema en particular; en este caso la coyuntura económica a nivel internacional creo que ha hecho que pongamos el acento en eso: trabajo, deuda pública, empleo, los grandes temas que son sobre los que se desarrollan la campaña.

P.- Ecuador está atravesando una etapa histórica con diez años de un solo proyecto político, de un solo presidente. Antes de este Gobierno el país tuvo siete presidentes en diez años, la diferencia ahora es que en diez años tiene un solo presidente. Entonces, están haciendo evaluaciones por el sector de la oposición se habla de la década perdida, porque se evalúa especialmente lo que ha pasado en los últimos dos años de situación económica complicada. El oficialismo habla de la década ganada ¿Cómo aproximar estos conceptos?

– Solamente con la verdad. Me parece que solamente desde la torpeza puedes negar el país que se ha consolidado estos últimos diez años. Si es que vamos sector por sector, son más los presentes que los pendientes. Si es que hablamos de salud, de educación, no solo estamos hablando de infraestructura, estamos hablando del acceso a estos que son derechos fundamentales. Un mayor número de personas que pueden acceder a la red pública de salud; aquellos a los que el seguro social ya no les pudo atender, pero encontró la forma de derivar al sistema privado de salud, que finalmente es una forma en que el estado les está ayudando, luego se cancela a este sistema privado pero no se le ha dejado morir a ninguna persona; muy diferente de las épocas en que para financiar un concurso de Miss Universo el Gutierrato dejó morir a nuestros jubilados.

Si es que hablamos de los sectores económicos encontramos que también en ellos, desde el financiero, un sistema más robusto, más fuerte que no puede dejar de reconocer lo que ha significado estos diez años, regulado por el Estado, con leyes sólidas, firmes, que les prohibió la autorregulación, una de las causas del descalabro financiero de los noventa, pero ahora con más orden, el sistema financiero también ha ganado.

Si es que revisamos en los términos del Legislativo, un periodo intenso, fuerte donde se han consolidado las leyes. Tenemos ahora, diría una importante producción legislativa a nivel de códigos, por ejemplo. Leyes modernas, que nos permiten hablar de un Ecuador del Siglo XXI.

P.- Ahora en estas circunstancias se hace, como dijimos, una evaluación como que por la situación económica delicada que vive el Ecuador y varios países del mundo entonces el gobierno no ha hecho bien las cosas, no ha podido sostener una situación económica que apoye a los sectores, sobre todo a los más debilitados, y ahora se centra la campaña en dos puntos: el empleo y la corrupción.

– Sobre eso habría que revisa los indicadores no solamente internos, los que manda el Banco Central o el Ministerio de Finanzas, habría que ver qué dice sobre el Ecuador, por ejemplo la CEPAL (la Comisión Económica para América Latina y El Caribe de las Naciones Unidas). Este es un país que se ha transformado, un país que nunca, pese a la situación económica adversa que estuvimos enfrentando durante más de dos años y de la que estamos saliendo, Ecuador no es ni de los países más endeudados de América Latina ni tampoco con el mayor índice de desempleo. Es un tema que siempre va a estar presente en cualquier discusión, el tema de empleo, siempre va ser un tema recurrente porque es naturalmente una de las preocupaciones de los ecuatorianos. Este es un país que ha manejado bien el tema económico, en medio de las dificultades no se ha detenido en lo que significa la garantía de sus derechos. Veamos lo que está sucediendo en México, en cualquier otro país de América Latina que pueda tener dependencia de los ingresos petroleros. Aquí se estableció como una variable: cuando teníamos una época de bonanza, de mejores condiciones económicas, la inversión pública podía caminar más rápido, pero ese factor, el de la inversión disminuye cuando la economía empieza a entrar en una recesión. Pero no es una recesión originada por mal manejo económico, es una recesión mundial, son temas que desde fuera podemos verificar, comparar. Esta es una economía dolarizada donde tampoco tienes todas las herramientas económicas que podrías tener en otra situación, pero aún en esa situación tenemos un país con una economía que se ha robustecido. Aún en medio de tantas dificultades, el país está saliendo adelante, no está detenido.

En este momento los ecuatorianos están ante una disyuntiva: continuar con este modelo, con este proceso político que tiene diez años, o hacer todo de nuevo, es decir, volver al neoliberalismo, volver a las prácticas que de alguna manera Ecuador ya echó hace varios años a la basura…

– Esas fórmulas de la bancocracia no surtieron ningún efecto en el Ecuador. Ninguna persona puede considerarse beneficiaria del salvataje bancario, salvo que sea alguno de los que obtenían préstamos vinculados, o alguno de los cuales se permitió el feriado bancario en Ecuador. Al pueblo le costó muchísimo, no solo en lo económico sino el destierro de miles de ecuatorianos en los noventa, a partir de la aplicación de esas que eran las recetas mágicas, pero para que les aparezcan los recursos en Ecuador, para que los banquetes de los más poderosos sean asumidos, pagado por los más débiles, los empobrecidos. Entonces, esas fórmulas ya gobernaron en algún momento y fueron culpables de nuestro desastre como país.

Hay que hacer una reflexión de lo que significa que los grandes grupos económicos, aquellos que ya tienen en su bolsillo el poder económico, ahora vayan por el poder político también. Esa me parece que debe ser otra reflexión en torno a cómo separamos los poderes.

¿Es decir, va más allá de los candidatos, es el modelo lo que tiene que evaluarse?

– Y es lo que representan. Sin duda encargar el poder político a quienes ya tienen el poder económico, darles poder político a los millonarios, eso nunca puede tener un buen final hablando de las grandes mayorías, hablando del pueblo ecuatoriano. Entonces, sí son modelos en disputa. Yo creo que este país en todas sus transformaciones sabe, tiene unos mínimos que son los que cuida, que son los que protege. No queremos volver atrás, al Ecuador del Feriado Bancario, donde se pontificaba desde las transnacionales; en donde el Ministerio de Minas estaba encargado a un minero, o el Ministerio de Agricultura estaba un gran poder como el agroexportador, no queremos ese país. Eso hizo fracasar al Ecuador como nación y nos trajo no solo pobreza sino muchísimo dolor.

¿La población ya se ha apropiado de lo que ha hecho el Gobierno, ha madurado políticamente para discernir lo que puede perder, lo que puede ganar, lo que puede ser su futuro?

– Yo encuentro una ciudadanía cada vez más madura, más reflexiva, más consciente de cuáles son las consecuencias de las decisiones que tomemos. Reivindico esas manifestaciones, creo que la gente puede equivocarse el momento que elige un presidente, pero jamás hay equivocación cuando destituye o y tumba un presidente, cuando además es por medios legítimos, sin la utilización de la violencia, sin la turba. Es legítima esa respuesta que da el pueblo cuando se siente traicionado.

Ahora este momento es diferente. Hemos sabido valorar la estabilidad que hemos conseguido porque es un Gobierno que ha cumplido con esas que fueron sus propuestas. Nosotros como legisladores, me parece que es una satisfacción cuando vemos que todas las propuestas con las cuales inscribimos las candidaturas, se ha cumplido. Me parece que esa es la mejor carta de presentación. A la Asamblea no la pueden acusar de haber aprobado una ley que beneficie a un particular por encima de los intereses nacionales.

Hay un tema que de alguna manera podría pasar factura al Gobierno que es el asunto de la corrupción. Se está todavía investigando los orígenes, pero hay ya algunas cosas que comentar. En primer término ¿cuánto ha afectado la credibilidad del Gobierno estos temas de corrupción que se han presentado principalmente en PetroEcuador?

– Siempre recibir una noticia como estas causa un impacto, además, como una decepción. Pero creo que eso tiene que atenuarse cuando quien denuncia lo que ha encontrado es el mismo Gobierno. La corrupción es corrupción, definitivamente, pero sin duda tengo que reconocer que ha estado focalizada, es decir, no es la regla general. No es un consuelo, ni mucho menos, pero en todas las sociedades existe delincuencia y la corrupción es una forma de delincuencia, no puedes garantizar que no exista lo que sí se puede garantizar es que sobre esa corrupción no exista impunidad.

La impunidad fue la de antes, la que se permitía, por ejemplo, que leyes monstruosas, letales, para los intereses nacionales hayan sido aprobadas con una facilidad que sorprendía. Esas también eran leyes con las cuales el patrimonio nacional se dirigía a satisfacer y a llenar los bolsillos de unos particulares, de unos que a cambio de ese tipo de prácticas coimaban, sobornaban, chantajeaban, eso pudo se desterrado, y tiene que ser desterrado.

Estas denuncias van más allá e involucra a otros estamentos del Estado, como los municipios, etcétera, están involucrados.

– Sí. Gobiernos seccionales, alcaldías. Si hemos podido ubicar es porque ha estado focalizada porque el mismo Gobierno ha hecho las denuncias sobre eso. No vamos a tener benevolencia con aquellos considerados, si es que pudieran estar involucrados, porque yo no me siento compañera de ningún traidor, no me siento compañera de alguien que se ha burlado del pueblo ecuatoriano. (ANDES/LA NACIÓN)